La iniciativa “Dulces solidarios en honor a San Blas” cumple su décima edición

Hace una década que las durqueñas Mari Carmen Hileras y Maribel Hoces decidieron poner en marcha la iniciativa “Dulces solidarios en honor a San Blas”. Se trataba de contar colaboración de las personas del pueblo a través de la elaboración de dulces para venderlos en las fiestas de San Blas con el objetivo de ayudar a las familias más necesitadas del pueblo.

Aún recuerdan la primera edición que celebraron en la Plaza de Dúrcal por la mañana para que la gente que saliera de misa colaborara con la causa, “lo hicimos a modo de concurso y como esa mañana hacía mucho viento nos tuvimos que meter en el bar Jovi donde les pedimos a los clientes del bar que hicieran de jurado”, recuerdan.

Diez años después continúan con la misma ilusión y con la satisfacción de comprobar que cada año aumenta la participación, tanto por parte de las personas que elaboran los dulces como de las que los compran, “aparte de la gente de Durcal, desde hace cuatro años participa altruistamente la pastelería Puerta Bernina, porque su dueño tiene vinculación familiar con nuestro pueblo y en cuanto se lo dijimos quiso colaborar, un gesto que agradecemos mucho”, explican.

El próximo viernes 2 de febrero, día de San Blas, a partir de las cinco de la tarde, la repostería y la solidaridad volverán a ser protagonistas en las fiestas patronales de la localidad. Si alguien quiere participar solo tiene que aportar y llevar sus dulces un rato antes a la Escuela Taller, “esperamos que este año se desborde y que San Blas nos sigue ayudando a continuar con la iniciativa muchos años para seguir ayudando a la gente”, comentan

Animan a la gente a que participe “porque es un bien social y porque ya se ha demostrado que Dúrcal les solidario, esperamos a todo el mundo a ver si ponemos el Banco de Alimentos hasta arriba”. Además, aseguran que les gustaría que poder recuperar dulces de toda la vida como los hojaldres, los pestiños o las galletas gordas que se hacían antes para las fiestas para que transporten, a quien los pruebe, al pasado a través del paladar.