Mandalas de ganchillo llenan de color y sombra las calles gracias a la Asociación de Vecinos Río Ízbor

Una solución artesanal y colorida para combatir el calor llevada a cabo por una veintena de mujeres y un hombre que decoran calles, balcones y espacios emblemáticos

Coloridos mandalas de ganchillo decoran calles, balcones y espacios emblemáticos  de Ízbor gracias al arte, la creatividad y el trabajo en equipo que se ha tejido, puntada a puntada, por la Asociación de Vecinos Río Ízbor impulsora de esta preciosa iniciativa para embellecer el pueblo y ofrecer sombra en los días más calurosos del verano.

La idea comenzó a gestarse el pasado otoño, cuando una veintena de mujeres y un hombre de la localuidad se unieron para dar forma a este proyecto. Algunas se encargaron de tejer las piezas, otras de fabricar los aros y otras de atar los mandalas. Para abaratar costes, los aros se han hecho de manera artesanal, utilizando goma de riego por goteo, y han sido necesarios 150 ovillos de lana y 240 metros de goma.

La estructura metálica para sostenerlos ha sido instalada por el Ayuntamiento, pero el montaje de los mandalas también ha contado con manos voluntarias, demostrando el compromiso y la ilusión de los vecinos y vecinas. La Asociación ha creado las decoraciones de la puerta de la iglesia, los Patios y varios balcones del pueblo.

El toldo de la Calle Cueva  ha sido realizado por la vecina Maribe lLópez González.

“Comenzamos en febrero, y verlos ahora colgados, moviéndose con la brisa y llenando de color nuestras calles, es una satisfacción enorme”, señalan desde la Asociación. Además, ya han confeccionado otros toldos rectangulares que esperan instalar el próximo año, con la colaboración municipal para los soportes.