Se dan el “sí quiero” realizando un salto de caída libre en el Puente de Lata de Dúrcal

Trini Ramírez y José Luis García Castro han celebrado hoy una boda haciendo puenting rodeados de más de medio centenar amigos y familiares que los han animado al grito de “¡Vivan los novios!” justo antes del gran salto

Dice el refrán popular que “si tu mujer te pide que te tires por un tajo, pídele a Dios que sea bajo”. Un dicho que podría describir perfectamente la historia Trini y Jose Luis, la pareja, que ha querido celebrar hoy su unión lanzándose juntos al vacío para darse el “sí quiero” haciendo puenting- Bungee Jumping en Dúrcal.

Trini Ramírez Fernández y José Luis García Castro, natural de Nigüelas ella  y de Tocón él, han celebrado hoy su boda realizando juntos un gran salto, una caída libre de 50 metros de altura rodeados de más de medio centenar familiares y amigos que los han animado al grito de “¡Vivan los novios!”, en el histórico Puente de Lata de Dúrcal.

Cuando comenzó la relación, José Luis prometió a Trini que siempre le diría sí a todo. Seis años después ha demostrado que hablaba en serio. El deseo de ella era hacer puenting y pensó que el día de su boda sería el momento perfecto para cumplir ese sueño junto a su futuro marido.

“José Luis es un hombre que cumple lo que promete. Me lo ha demostrado. Me ha encantado la experiencia y la repetiría mañana mismo”, comenta emocionada Trini tras el salto.

Trini Ramírez y José Luis García, ambos de 51 años, firmaron ayer formalmente su matrimonio ante la alcaldesa de Nigüelas, Olga Gomez. Hoy han querido compartir la celebración con familiares y amigos que los han acompañado en esta aventura  en el Puente de Hierro de Dúrcal, conocido popularmente como el «Puente de Lata», una emblemática estructura de estilo Eiffel que celebró su centenario en 2024.

“Algunos nos decían que estábamos locos; otros, que éramos muy valientes. La verdad es que ha habido opiniones para todos los gustos”, explica Trini entre risas.

En cualquier caso, la pareja está encantada con la experiencia y todavía con la adrenalina recorriendo el cuerpo, tras esta singular boda de altura, pondrán rumbo a Cádiz y Huelva para disfrutar de su luna de miel.