Música a corazón abierto para pacientes hospitalizados en el Hospital Clínico de Granada

De todos es sabido que la música es terapéutica y que afecta de forma positiva a la salud de quien la escucha. La cantante y profesora de la Escuela Comarcal de Música Valle de Lecrín, Hermi Luzón, también lo tenía claro, pero hace unos días ha vivido en primera persona una experiencia que se lo corroboró totalmente.

Junto a su compañero de acústicos Mario Gutiérrez, ofreció un concierto en el PTS. Se trató de una de las actividades de voluntariado y colaboración ciudadana que el hospital lleva a cabo regularmente dentro de las estrategias de humanización del centro sanitario.

“Ha sido una experiencia maravillosa, es muy satisfactorio el saber que estás haciendo algo bueno por los demás, que tu música afecta de forma positiva y ayuda a la recuperación de las personas que la escuchan”, explica Hermi.

Los pacientes, familiares y personal sanitario que se dieron cita en los pasillos de las distintas plantas en las que actuaron, les agradecieron enormemente su visita, con gestos, miradas, sonrisas y unos aplausos muy especiales “en el hospital los aplausos suenan diferentes, cargados de agradecimiento como si hubieses hecho algo más que cantar, y es que la música existe para dar felicidad”, comenta la cantante.

Música a corazón abierto para un público que se vino arriba y tarareó junto a Hermi “Hijo de la Luna de Mecano”, toda una experiencia que la cantante asegura le encantaría repetir. Hasta que eso vuelva a suceder, guarda como un preciado tesoro la taza de porcelana que le regalaron tras su actuación, aunque el mayor regalo asegura que se lo llevó en el alma repleta de felicidad y gratitud.