Dieciséis años después, vuelven los conos a la carretera de la costa a su paso por el Valle de Lecrín

El gran flujo de vehículos en el retorno de la costa obliga a habilitar un tercer carril en la A-44, cada domingo, en el tramo comprendido entre Ízbor y el enlace de Padul

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Desde la puesta en marcha del tramo final de la autovía A-44 en el año 2008, hemos podido comprobar como especialmente en operaciones de salida o retorno de vacaciones y puentes festivos, esta vía que nacía con décadas de retraso se tornaba en insuficiente con la generación de grandes atascos.

Especialmente en época estival (en las mañanas de los sábados y en las interminables tardes de domingo) hemos asistido a las tradicionales colas de vehículos en el tramo comprendido entre Padul e Ízbor. La desesperación en los conductores los ha obligado a adelantar o atrasar la hora de sus viajes mientras otra parte de ellos ha optado en esos momentos de estrés al volante por desviarse por la antigua carretera nacional 323 para realizar sus desplazamientos. Una vía, la N-323a, que gozaba ya de cierta tranquilidad y que se ha convertido en vía de comunicación que enlaza los diferentes municipios de la comarca y ruta obligada para los amantes del ciclismo. Ambos, vecinos y ciclistas, han sido testigos en estos últimos años del incremento de tráfico durante los fines de semana originado por aquellos conductores que huyen de las temidas retenciones en la vía principal que es la autovía.

Ante esta situación, la Dirección General de Tráfico, desde el pasado 30 de junio ha puesto en marcha una medida con la que cada domingo habilita un carril adicional para aumentar la capacidad de la A-44 entre Izbor y el enlace de Padul con la segunda circunvalación, de forma que quedan tres carriles de subida en detrimento de un carril de bajada, que por norma, en la tarde de dichos días suele tener mucho menos tránsito. La medida, puesta en marcha con los tradicionales conos y grandes paneles de señalización, se activará todos los domingos y festivos del verano desde las 17:00 horas hasta las 23:00 horas, pudiéndose adaptar los horarios a las condiciones del tráfico, según ha indicado la DGT. Por lo pronto, el pasado domingo, primer día de puesta en marcha de la medida, se evitaron los atascos kilométricos de jornadas anteriores pero habrá que esperar el transcurrir de los meses de julio y agosto para comprobar la efectividad de la misma. Cosa diferente es también que tal vez sea necesario desde el Ministerio de Fomento planificar ya las obras de ampliación  en el tramo afectado para no esperar décadas y soportar sus correspondientes veranos de conos y limitaciones

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