“A cada producto que elaboramos le dedicamos su tiempo, su atención y su cariño”
Hace 10 años que Víctor comenzó a hacer pan ecológico en Nigüelas y siete que Alexis le acompaña en esta aventura.
BUENAS MIGAS es un proyecto autogestionado de economía social y solidaria consistente en la elaboración de productos de panadería eco-artesanales y de proximidad. Usan harinas ecológicas de producción nacional molidas a piedra. También utilizan semillas de trigo antiguo recuperadas a través de Red Andaluza de Semillas, se trata de variedades locales que ya no se suelen cultivar, como por ejemplo la variedad berberisco, blando de la campiña, aragón, etc.
En su horno de biomasa, alimentado con cáscara de almendras de la Cooperativa Almendras Alhambra de Dúrcal, elaboran una gran variedad productos de panadería que van desde el pan artesano ecológico a las bases de pizzas, pasando por regañás, galletas, magdalenas o bizcochos.
“Cada producto que elaboramos tiene su atención, su cariño y su tiempo, trabajamos con un formato en el que lo que más importancia tiene es la dimensión humana, poco mecanizada”. Una filosofía que sus clientes, comparten “nuestros productos tienen ahora más demanda, porque la gente quiere llevar una alimentación más saludable y sabe apreciar lo que es un proyecto artesano,”, aseguran.
Los puntos físicos de reparto en El Valle son: Covirán Franchi en Nigüelas, el Covirán de Pura en Talará, la tienda de chuches de Rosana en la Plaza de Dúrcal y el recién remodelado Mercado San Blas y Bellido Gourmet en Padul. También se pueden adquirir sus productos en en algunas tiendas ecológicas de Granada y a través de la Cooperativa Valle y Vega en internet. Los primeros sábados de cada mes participan en el Ecomercado que se celebra en la explanada del Palacio de Congresos de Granada.
A lo largo de su trayectoria han apostado siempre por la producción local y agroecológica, por una economía social y solidaria. Dentro de esta línea trabajan con diferentes proyectos que tienen en común que fomentan y priman otras relaciones con los consumidores/as y los trabajadores/as más allá de la meramente económica, humanizando las relaciones y valorizando muchas cosas que no se pueden medir con dinero.
“Nos gusta interactuar con los proyectos que hay en El Valle con los que compartimos filosofía, aunque no tengan valoración económica, creemos que es fundamental generar vínculos para crear una red en la que se entrelacen las relaciones. La idea es que lo que generemos revierta en la comarca, nosotros queremos generar beneficio nuestra zona”.






