El ayuntamiento de Lecrín dedica una placa en el molino de Mondújar a su vecina Dolores Tapia
El patio del molino de Mondújar fue para Dolores Tapia Llanelis su lugar preferido de juegos durante su niñez. Tanto que le dedicó un precioso poema que desde el pasado sábado ha quedado inmortalizado en una placa que el ayuntamiento ha colocado a la entrada del edificio en su honor. La placa se descubrió en un sencillo y emotivo acto en el participaron sus familiares y amigos.
“El amor de Lola por su pueblo y por este molino era inmenso, y por ello, este homenaje. Quiero darle las gracias a Rosa a su familia por hacernos parte de esta historia, que nos hubiera gustado conocer mucho tiempo antes para compartirlo también con Lola”, aseguró la concejala de cultura Marina Flores
En el antiguo molino de aceite, que ya no estaba funcionando y que también se usaba para secar hojas de tabaco, fue donde pasó Lola los mejores momentos de su niñez correteando, saltando y brincando.
“La infancia es una de esas etapas que nos marcan profundamente para muchos una de las mejores etapas de la vida. Esta genera recuerdos que permanecerán por siempre en nuestra memoria o lo que es más importante en nuestro corazón la infancia de mi madre fue muy feliz aquí en su pueblo Mondújar con su familia su familia en su colegio, con sus amigos y amigas”, aseguró su hija Rosa recordando a su madre “ella siempre recordaba esos tiempos con añoranza y me decía, parece que fue ayer, tú no te lo creerás lo recuerdo cuando era pequeña como si estuviera viendo ahora mismo, me encantaba ir a jugar al molino que estaba al lado de casa de los titos·”.
Aunque Lola brilla en el cielo desde hace unos meses, les dejó a los suyos grandes su enseñanza, muchas cosas buenas en el recuerdo y muchos momentos de felicidad una infancia preciosa y grandes detalles en el corazón, “además, nos dejó un maravilloso libro de poesía de que atesora entre sus páginas los versos del poema “El molino de mis juegos” con cuya lectura, todo el que pase por las puertas del molino, podrá deleitarse, recordando a una de sus más felices moradoras.

