“El objetivo de las rutas teatralizadas es revalorizar a las personas humildes que no aparecen en los libros de historia pero que sostienen día a día la vida”

El pasado sábado 18 de enero se desarrolló la primera ruta teatralizada en Padul que transportó a los asistentes al pasado a través del recorrido lleno de historia y emoción

Viajar en el tiempo a través de una ruta guiada teatralizada fue posible el pasado sábado 18 de enero en Padul. La localidad acogió la primera ruta teatralizada en la que los asistentes pudieron transportarse en el tiempo a través del recorrido lleno de historia y emoción y gracias a la puesta en escena de los actores que la interpretaron. Se trató de un guión muy trabajado cargado de guiños a temas actuales, que homenajeó a los antepasados acompañado de un fantástico toque de humor que hizo que la experiencia fuera inolvidable para el público que participó.

Tal y como explica la actriz y licenciada en Historia del Arte, Alicia Conde, responsable del proyecto por encargo del Ayuntamiento de Padul, “estas visitas teatralizadas nacen de la necesidad de poder llegar a la gente de otras maneras, en este caso uniendo el arte dramático y el patrimonio. Tratan de revalorizar a las personas humildes que no aparecen en los libros de historia pero que sostienen día a día la vida. La idea es mostrar al público toda la belleza de nuestro patrimonio y hacer posible del conocimiento de nuestra tierra desde una parte más teatral, de forma divertida en la que toda la familia, niños, niñas y mayores puedan ver cómo realmente se vivían en ese tiempo a través de personajes que pensaba que podían explicarnos de cierta manera didáctica,pero también una manera crítica que pasaba en ese momento”.

Tras meses de trabajo, realizando entrevistas a diferentes personas del pueblo para estudiar e investigar acerca de su historia, Alicia construyó a los personajes que son los protagonistas de cuatro escenas que se representan en cuatro localizaciones históricas diferentes de la localidad.

La primera escena tiene lugar en la estación del tranvía con una revisora y un emigrante, a punto de marchar de su tierra, como protagonistas, “quería que la revisora fuese una mujer para mostrar la dificultad de las mujeres para llegar a puestos públicos y para llegar a espacios de visibilidad dialogando con alguien que tiene que abandonar su tierra para trabajar sus sueños”, comenta Alicia.

La segunda escena se desarrolla en el Lavadero conociendo la vida de una lavandera “esta mujer representa a todas las mujeres cuyo trabajo ha sido invisible durante tantísimos años y que todavía lo sigue siendo desgraciadamente”, explica.

La Casa Grande es la localización histórica donde se representa la tercera escena por parte de dos adolescentes “son dos personajes que hablan como dos adolescentes cualquiera sentados en un banco que realizan una crítica social y desmontan algunos de los prejuicios establecidos sobre los jóvenes”.

La cuarta escena tiene como escenario la ermita de San Sebastián y el protagonista es un mendigo “realmente el público no llega a saber si este personaje es realmente el escultor de San Sebastián y la historia que se hay detrás de la escultura del patrón de Padul”.

El recorrido finaliza en el Silo con una instalación sonora y participativa que alberga aperos antiguos de labranza “me los ha facilitado el antiguo trabajador del Silo y un agricultor que me han ayudado a conocer más acerca de su trabajo,  “la he llamado “de la conservación del trigo a la conservación de la vida” porque me parece muy importante revalorizar el trabajo de los agricultores y de las personas humildes a lo largo de la historia”.

Alicia asegura que valora muchísimo el proceso que ha hecho posible este proyecto “estoy muy agradecida a la gente de Padul que me han abierto las puertas de sus casas y las de sus corazones, me han ayudado contándome sus historias de vida.» La actriz espera que esta sea la primera de muchas rutas y anima a la gente a participar y a conocer más del pasado y de las personas anónimas que lo protagonizaron.