Los cincuenta años de casados de Paquita y Pepe Ríos

Sus hijos y familiares les organizaron una sorpresa para celebrar su aniversario en el Salón de Monte de Dúrcal, en la que estuvo presente el grupo de referencia de Paquita, “Los Diablos Negros”

Cuando vuelven la vista atrás, después de 50 años de casados, a Paquita y Pepe se les adivinan lágrimas en los ojos en una combinación perfecta entre sentimiento de anhelo y alegría. Las mismas que derramaron la otra tarde, cuando sus hijos y familiares le organizaron una sorpresa para celebrar su aniversario en el Salón de Monte de Dúrcal, en la que estuvo presente el grupo de referencia de Paquita, “Los Diablos Negros”, que interpretaron para la pareja, alguna de sus versiones más conocidas.

La letra de uno de los temas bailaron “agarrados” para celebrar su medio siglo de casados, “Nuestra vida es así, viajar, cantar, es nuestro destino. A veces llorar, a veces reír, seguir el camino”, de Jose Luis Rodríguez El Puma, podría definir la relación de esta pareja que se conoce desde niños y que siempre ha bailado junta al son que les ha ido marcando la vida.

Paqui Delgado Ramos y José Ríos Padial se recuerdan desde que eran pequeños en el Barrio Bajo de Dúrcal. Él residía en la calle San Vicente y ella en la calle Manuel Ruiz, aunque había nacido en Vélez Benaudalla, Paquita se vino de niña a Dúrcal, donde su padre trabajaba en la cámara de agua.

Estos vecinos y amigos de la misma pandilla, al final terminaron haciéndose novios en un baile que organizó Paquita en su azotea. Los discos de pizarra que giraban en el tocadiscos, las castañas y las “persianas”, menta mezclada con casera, fueron testigos de los comienzos de esta historia que los llevo finalmente juntos al altar.

En el viaje de novios recorrieron parte Andalucía primero a Cádiz, donde Pepe había hecho la mili y luego a Málaga a Torremolinos y Marbella, donde él había estado trabajando mientras eran novios. Juntos se fueron a trabajar a Ibiza, donde a los once meses, nació el primero de sus cinco hijos.

La vida laboral de Paquita y Pepe siempre ha estado ligada al mundo de la hostelería. En el año 77 se quedaron con el Bar Escámez que regentaron durante cinco años. Estrenaron la década de los ochenta con la inauguración, en el año 82, de su negocio “Casa Ríos Bar- Restaurante” la única terraza que había en el pueblo por aquellos años, en la estación junto al puente de lata. Un negocio familiar en el que invirtieron años de mucho trabajo, y sacrificio, sobre todo Paquita, a la que le ayudaban sus niños que crecieron echando una mano detrás de la barra mientras Pepe trabajaba como cocinero, primero en la Granja Escuela El Molino de Lecrín y luego en distintos lugares como Lanjarón, Órgiva y Almería, “hemos trabajado mucho, todo lo que tenemos lo hemos ganado con nuestro esfuerzo”, recuerdan desde la distancia que les otorga su actual posición de jubilados. Una jubilación que les llegó en el año 2012 y que ahora aprovechan para estudiar en la Escuela de Adultos, en el caso de Paquita y para cuidar su campo y jugar al dominó por parte de Pepe.

Cincuenta años después de aquel 19 de enero de 1975, estos dos capricornio, que confiesan que se han peleado muchas veces pero que las discusiones se arreglan siempre al final con los “sin palabras”, disfrutaron como dos mozuelos de su fiesta sorpresa de aniversario rodeados de sus cinco hijos, Francis, José David, Sergio, Germán y Belinda, junto a sus siete nietos, Adriana, Alejandra, Judith, Pablo, Bruno, Paula y Daniela, y de multitud de familiares y amigos, porque como decía El Puma “tú ya sabes que sí, que en ti y en mí hay un parecido. Aunque a veces por ir y venir por ahí no somos los mismos. Los amigos así, que no se ven quizás muy seguido, cuando nos encontramos lo festejamos, vente conmigo… Y al final los amigos no se olvidan de sus amigos”.