La importancia de dedicarse atención a uno mismo

Hace unos días, una amiga opositora me comentó la cantidad de tiempo que tenía que dedicarle al día a sus estudios, sin poder “perder” ni un segundo en otras actividades. Solamente se tomaba descansos para hacer un poco de ejercicio. Pero, cuando dedicaba media hora al día para hacer ese ejercicio, ¡se sentía fatal por no aprovechar ese tiempo para estudiar.

Hay ocasiones en las que, simplemente, nuestro cuerpo y nuestra mente están exhaustos después de un largo día, o después de una larga semana de estudio o de trabajo. Habrá veces que sintamos que hemos rendido más, otras que hemos rendido menos.  ¿Qué ocurre con estos días que sentimos que nos hemos dejado tareas por terminar? Llegamos a casa y, en lugar de desconectar, seguimos pensando de manera continua en ese trabajo que nos hemos dejado sin hacer o en esos temas que nos hemos dejado sin estudiar. Así, parece que el estrés del trabajo nos acompaña a casa.

Actualmente, gran parte de nuestro día se dedica al ámbito profesional o al ámbito académico. Debido a esto, nos olvidamos de algo muy importante: el tiempo que dedicamos a nosotros mismos. El autocuidado y la satisfacción de nuestras propias necesidades es muy importante para un completo bienestar.

Recuerda: no vales lo que produces. Eres una persona válida tal y como eres. Así que, la próxima vez que sientas que «no has sido productivo en el trabajo o en clase», date un respiro. Permítete pasar tiempo contigo mismo y disfrutar. Léete ese libro que llevas tiempo queriendo empezar. Date un baño relajante, ponte música y disfruta de las sensaciones que se producen en tu cuerpo. Empieza esa serie que te llama tanto la atención. No importa la forma en que lo hagas, pero hazlo por y para ti. Tu cuerpo y tu mente te lo agradecerán.