“Para mí ser la pregonera es un honor y una alegría, pero también una gran responsabilidad”
María Estela Paniza Morales será, el próximo 5 de abril, la pregonera más joven de la historia de la Semana Santa de Padul. Hija de padres paduleños y cofrades, la Semana Santa de su pueblo le corre por las venas desde que vino al mundo.
Criada en el seno de una familia religiosa, creyente y cofrade. Desde que empezó a dar sus primeros pasos acompañaba a Nuestro Padres Jesús en Oración en el Huerto de los Olivos, de la mano de su padre y de su abuelo.
El Viernes Santo paduleño la ha visto crecer como mantilla, penitente, monaguilla, cuerpo de acólitos y actualmente, como fiscal de tramo.
Desde el año 2012 forma parte de la Junta de Gobierno de la Oración del Huerto donde comparte durante todo el año muchos momentos con sus hermanos y hermanas cofrades.
Ahora, con una mezcla de emoción y responsabilidad que la acompaña desde que le comunicaron la noticia, cuenta los días mientras sueña con los versos que recitará ante su “familia cofrade” en la Semana Santa “más grande para ella”, la de su pueblo que espera con los brazos abiertos y los corazones expectantes.
¿Quién te comunica la noticia de que vas a ser la pregonera de la Semana Santa de Padul 2025?
Sergio, el presidente de la Federación de Cofradías, me llamó para decirme que había pensado en mí, para ser la pregonera de la semana Santa de 2025. Si te soy sincera, mi cuerpo empezó a temblar y por ello en ese momento el si no pude dar. Tras pensarlo, hablarlo con mi gente, sentí que tenía dar el sí.
¿Cómo asumes el reto?
Para mí ser la pregonera es un honor y una alegría, pero también una gran responsabilidad, que algún que otro sueño me ha quitado componiendo versos en mi cabeza. Son incontables son las veces que me he subido a bailar a ese escenario, pero no había generado tantos nervios e impresión como hasta ahora, al verme allí subida abriendo la semana más bonita del año.
Serás la pregonera más joven, ¿eso supone una responsabilidad añadida?
Así es, voy a ser la mujer más joven que toca ese atril. Por eso aún siento mayor responsabilidad. Empezando escribir, note como esos nervios han hecho temblar ese bolígrafo, porque cuando se escribe de nuestras vivencias, experiencias y sentimientos cuesta mucho saber cómo empezar. Hace más de 20 años, que una mujer no pone voz a la Semana Santa del Padul. Cuando era pequeña recuerdo que las Cofradías, eran más cosas de hombres, me llena de orgullo ver qué ya no es así que cada día mujeres, hombres, niños y niñas y mayores trabajamos juntos ver crecer las cofradías, eso hace que cada año haya más hermanos y hermanas cofrades y todos caminamos juntos en la fe.
Tú formas parte de una familia cofrade, ¿cómo definirías ese sentimiento que en tu caso se ha forjado desde la infancia?
Me siento muy afortunada de haber crecido en una familia creyente, cristiana y cofrade, seguir los pasos de mis padres y los valores cristianos ellos me han inculcado. Para mí, la Semana más bonita del año, que más sentimientos se viven a diario durante esos días, es la Semana Santa.
Actualmente veo y siento, que en las cofradías se forjan vínculos entre personas que, si no fueran por ellas, en nuestro día y por las circunstancias, no tendríamos ese vínculo y no se formarían en ellas familias cofrades. Se viven momentos de todo tipo al igual que en una familia. También hay que decir que para ver crecer las cofradías como lo estamos haciendo.
¿Se puede decir que tu vida y la Semana Santa siempre han ido siempre de la mano?
Así es, desde que tengo uso de razón. Por contarte alguna anécdota te diré que mi marido y yo nos conocimos estudiando y a los dos, nos gusta tanto la Semana Santa, que no fuimos al viaje de estudios de la facultad porque calló en los días de Semana Santa. Si algo tenía claro, no cambio esos días y todo lo que vivo en ellos por ir a un viaje. Por motivos de trabajo durante un año viví en Sevilla, y los sevillanos se sorprendían cuando les decía que yo no cambiaba el jueves y Viernes Santo del Padul, por estar en Sevilla, para mí era más grande vivir esos días en mi pueblo, que ver a la Macarena, Triana o al Gran Poder. Ahora que vivo en Madrid me pasa a la inversa, a la parroquia que voy, por mi habla granaína se me conoce rápido, les sorprende con la forma tan apasionada que tenemos en Andalucía de vivir la Semana Santa.






