Los últimos de Tablate

En febrero del 2019 me dirigí a la abandonada Cortijada de Tablate, situada sobre el puente y barranco del mismo nombre en el término municipal de El Pinar en el Valle de Lecrín. Dejé mi vehículo al lado de la carretera, recordando que siendo un crio, mi padre paraba justo en este lugar para beber agua de un nacimiento que se encontraba justo al otro lado de la carretera.

El nacimiento ya no existía y el pequeño cortijo aledaño, utilizado para guardar el rebaño de ganado, estaba abandonado y dejado al olvido y al paso del tiempo.

Junto a él, encontré unos olivos que corrían su misma suerte, pero que aún podían contarnos la antigüedad del lugar donde habían crecido. Solo había que detenerse junto a ellos y contemplar como el tiempo los había moldeado, retorcido e inclinado de manera manierista.

En ese momento me vinieron imágenes de los aguafuertes de Goya, el surrealismo de Buñuel con sus monstruos o las imágenes de Alfred Stieglitz.

Os dejo algunas imágenes tomadas aquel día.

Hoy 14 de marzo de 2025 las obras del nuevo acceso a Lanjarón han borrado estas huellas de pasado. Como siempre la fotografía, en su función principal, se presenta como fiel notario, para recordarnos la importancia de nuestro pasado.