Angelina Cordobilla González, la paduleña que acompañó a Federico García Lorca durante sus últimos días

Corría el verano de 1936 cuando Angelina Cordobilla se encontraba trabajando como criada en la casa de Concha García Lorca, hermana del ilustre poeta, y Manuel Fernández Montesinos, siendo este alcalde de Granada.

Corría el verano de 1936 cuando Angelina Cordobilla se encontraba trabajando como criada en la casa de Concha García Lorca, hermana del ilustre poeta, y Manuel Fernández Montesinos, siendo este alcalde de Granada.

El 16 de agosto de 1936, el día en el que detuvieron a Lorca, fusilaron a Manuel Fernández Montesinos, por lo que Concha se quedó sola con tres niños pequeños.

El padre de Federico tenía dos criadas, pero en Angelina encontró la confianza necesaria para que fuera ella misma a ver a su hijo al Gobierno Civil.

La mañana del 17 de agosto de 1936, Angelina fue al Gobierno Civil (ubicado en la C/Duquesa de Granada) a llevarle algo de comida a Federico. Le llevaba varias cosas en un cesto, un termo con leche, una tortilla, un peacico de pan, tabaco y unos pañuelos.

Angelina Cordobilla contaba que se encontró a Federico solo en una habitación del Gobierno Civil. No quiso comer nada de lo que le llevó Angelina, ni tampoco le apetecía escribir. Tampoco le dejaron hablar mucho con él, porque en la puerta había un hombre armado que los vigilaba. 

Angelina fue a ver a Federico durante los dos días que estuvo allí retenido, pero al tercer día, durante la mañana del 19 de agosto, un hombre le paró para decirle: “Al que usted va a llevar eso ya no está aquí”.

Angelina subió a la habitación para recoger el termo de leche que le había llevado el día anterior y vio que Federico no había comido nada de lo que le había llevado.

Angelina preguntó e insistió para que le dijeran a donde se habían llevado a Federico, pero nadie le quiso decir donde podía estar el poeta. Por lo que Angelina, sin pensarlo dos veces, se fue campo través hasta llegar a la antigua prisión provincial recorriendo más de 2km, donde volvió a preguntar por Federico y tampoco obtuvo ninguna respuesta.

Al día siguiente Angelina volvió a la prisión provincial y le dijeron que por allí no había pasado Federico García Lorca. Entonces Angelina ya se imaginó lo que había pasado…

Como ya sabemos, 2 días después del arresto de Federico, el 18 de agosto de 1936, fusilaron a nuestro querido poeta en el barranco de Víznar.

Angelina recordaba que aquellos días pasaron un calvario.

Para Angelina, esta pérdida fue un golpe devastador, sintiendo el dolor como si hubieran asesinado a un miembro de su propia familia. Nunca comprendió las razones de su asesinato, recordando a Federico como una persona noble dedicada a la escritura, incapaz de hacer daño a nadie. El recuerdo de estos trágicos sucesos la atormentó durante toda su vida.

Su testimonio y su ayuda fue tan importante que en muchos de los escritos, libros y documentales sobre la vida y la muerte de Federico aparece su nombre e incluso escenas donde aparece una recreación de su figura y el papel tan importante que Angelina tuvo en su familia.

Pero la historia de Angelina Cordobilla González va más allá de su conexión con el poeta. Fue una mujer que desafió los límites impuestos por su tiempo. Madre de quince hijos, de los cuales solo cuatro sobrevivieron, Angelina tuvo que sacar adelante a su familia trabajando incansablemente como lavandera, ama de cría, nodriza o costurera.

Angelina falleció el 20 de mayo de 1975, dejando tras de sí el legado de una persona sencilla, buena y solidaria que pasó por la vida haciendo el bien y ayudando a toda persona que lo necesitara.

A través de estas líneas quiero hacer un agradecimiento especial a Antonia Perea Molina, la nieta de Angelina Cordobilla. Antonia participó en el primer tour con perspectiva de género «Padul con Mirada de Mujer» en el que su abuela fue una de las protagonistas.

Las anécdotas y las vivencias que nos contó de su abuela, así como el cariño que mostraba en cada uno de sus relatos hizo que esta visita fuera aún más especial.

Y si quieres conocer la historia completa de Angelina, así como descubrir la vida de mujeres paduleñas tan interesantes como las nodrizas, lavanderas, esparteras o recoveras, no te pierdas los tours con perspectiva de género “Padul con mirada de mujer” que se realizaban a través de Naturalízate.

Una visita guiada convertida en un reconocimiento a todas estas mujeres paduleñas. Mujeres que merecen ser recordadas y que sus figuras sean visibilizadas para inspirar a todas aquellas mujeres y niñas que vean en sus mujeres del pasado un reflejo de inspiración, valentía y amor.