El club de lectura viajero del Valle de Lecrín hace escala en Cozvíjar con «Entre visillos»
La protagonista de la tarde fue la novela de Carmen Martín Gaite, una obra que ha dejado huella en la literatura española por su retrato certero de la sociedad de los años 50
El pasado 26 de marzo, la Casa de la Cultura de Cozvíjar fue testigo de una nueva parada del Club de Lectura Viajero del Valle de Lecrín. En esta ocasión, la protagonista de la tarde fue la novela Entre visillos, de Carmen Martín Gaite, una obra que ha dejado huella en la literatura española por su retrato certero de la sociedad de los años 50 y, en especial, de la situación de la mujer en aquella época.
María López, bookstagrammer y creadora de contenido sobre literatura en su cuenta @alsondeunlibro fue la encargada de conducir la sesión con una presentación visual que ayudó a contextualizar tanto la obra como a su autora. A través de diversas proyecciones, los asistentes pudieron sumergirse en la vida de Carmen Martín Gaite, descubriendo no solo sus logros literarios, sino también los aspectos más personales que marcaron su trayectoria. Se repasó su matrimonio con el escritor Rafael Sánchez Ferlosio, su dolor por la pérdida de sus dos hijos y su impresionante capacidad para moverse con solvencia en casi todos los géneros literarios. Su tesis doctoral, Los usos amorosos del siglo XVIII en España, fue otro de los puntos destacados, especialmente por su estilo ameno y accesible, alejado del lenguaje académico tradicional.
Al adentrarse en el análisis de Entre visillos, el debate se centró en el retrato que la novela hace de una sociedad encorsetada por las normas y convenciones de la época. Martín Gaite emplea una narración polifónica en la que diferentes voces exponen su visión del mundo, lo que dota a la obra de una riqueza psicológica excepcional. Además, el uso del diálogo coloquial refuerza la autenticidad de los personajes y permite que el lector se sumerja en la rutina opresiva de la sociedad provinciana de los años 50.
Uno de los puntos de mayor consenso entre los asistentes fue la vigencia del mensaje de la novela. Si bien las mujeres han conquistado muchas libertades que en aquellos años parecían impensables, aún persisten barreras invisibles que limitan su independencia y sus opciones de vida. El «visillo», símbolo del encierro físico y mental al que se veían sometidas las jóvenes de la novela, puede haber desaparecido en su forma literal, pero las estructuras de control y los roles impuestos siguen siendo un obstáculo en muchos ámbitos.
Por supuesto, no todo fueron coincidencias en la tertulia. Hubo diferencias de opinión sobre ciertos personajes y sobre la forma en la que la autora desarrolla la historia. Algunas lectoras simpatizaron más con el profesor Pablo Klein, que representa la posibilidad de un cambio y una mirada fresca en un entorno asfixiante, mientras que otras vieron en las protagonistas femeninas la verdadera fuerza de la novela.
Tras el animado debate, el Ayuntamiento de Villamena tuvo el detalle de ofrecer un pequeño refrigerio a los asistentes, lo que permitió prolongar la conversación en un ambiente más distendido. Además, se aprovechó la ocasión para fijar los próximos encuentros del club, asegurando así la continuidad de esta iniciativa cultural que tanto estímulo ofrece a los amantes de la literatura.
En definitiva, fue una tarde enriquecedora en la que Entre visillos sirvió como espejo para reflexionar sobre el pasado y el presente, recordando que, aunque las cortinas hayan cambiado, la lucha por la igualdad y la libertad sigue siendo un reto vigente. Desde aquí, animamos a todos los interesados a sumarse a próximos encuentros, porque pocas cosas unen tanto como la pasión por los libros y el diálogo compartido.

