Las parroquias del Valle de Lecrín acogen con alegría la elección del papa León XIV
Desde la iglesia Parroquia Padul Santa María La Mayor han deseado que León XIV sea instrumento de paz, sembrador de misericordia, testigo ardiente de Cristo en medio del mundo
Las parroquias del Valle de Lecrín, Albuñuelas, Béznar, Chite, Ízbor, Melegís, Mondújar, Pinos del Valle, Restabal, Saleres y Talará, se han felicitado, a través de sus redes sociales, de la elección del papa León XIV.
“Con alegría acogemos la elección del Cardenal Robert Francis Prevost como nuevo Sumo Pontífice de la Iglesia universal con el nombre de León XIV. Santo Padre, cuenta con nuestra oración, rezamos por ti. Viva la Iglesia y viva el Papa”.
Las campanas de la Parroquia La Inmaculada de Dúrcal han repicado tras conocerse la elección del nuevo papa.
Desde la Parroquia Padul Santa María La Mayor han deseado que León XIV sea instrumento de paz, sembrador de misericordia, testigo ardiente de Cristo en medio del mundo.
“La Iglesia, Madre y Maestra, se viste hoy de gozo. Bajo el cielo de Roma, en el corazón palpitante de la cristiandad, el Espíritu ha hablado y nos ha regalado un nuevo pastor: Su Santidad León XIV.
Hombre de corazón misionero, voz serena y mirada abierta al mundo, León XIV llega no como un príncipe, sino como servidor; no para ser aclamado, sino para abrazar; no para imponer, sino para caminar junto a su pueblo. Él mismo nos lo ha dicho desde el balcón: es tiempo de tender puentes, de reunir lo disperso, de alzar los ojos y volver al Evangelio puro y luminoso.
Desde nuestra querida Iglesia de Padul, nos unimos en ferviente oración. Elevamos nuestras voces al cielo, pidiendo al Señor que lo acompañe con su luz, que lo revista con su fuerza, que lo guíe con su Espíritu. Y pedimos a María, Reina de los Apóstoles, que lo proteja bajo su manto, como Madre que siempre cuida a sus hijos.
Hoy no solo tenemos un nuevo Papa. Hoy renovamos nuestra esperanza, nuestro compromiso, nuestra alegría de ser Iglesia viva, unida, peregrina. Que León XIV sea instrumento de paz, sembrador de misericordia, testigo ardiente de Cristo en medio del mundo.
¡Bendito sea Dios por este momento de gracia! ¡Oramos con alegría, caminamos en comunión, miramos al futuro con fe!”



