“Cuando se niega la violencia de  género disminuye el nivel de concienciación social y eso contribuye a que se produzca un aumento mayor de casos”

La Casa de la Cultura de Nigüelas ha acogido hoy Jornada de Formación que ha abordado desde una perspectiva psicológica y jurídica la violencia vicaria, la forma extrema de violencia machista que utiliza a hijas e hijos como instrumento para dañar a las madres

La Casa de la Cultura de Nigüelas ha acogido hoy Jornada de Formación que ha abordado desde una perspectiva psicológica y jurídica la violencia vicaria, la forma extrema de violencia machista que utiliza a hijas e hijos como instrumento para dañar a las madres.

En la inauguración han participado el presidente de la Mancomunidad de municipios Del Valle de Lecrín, Manuel Luis Vílchez, el Subdelegado del Gobierno, José Antonio Montilla y la responsable del Instituto Andaluz de la Mujer en Granada, Teresa Illescas y la alcaldesa de Nigüelas, Olga Gómez.

Esta jornada ha estado dirigida a profesionales de los servicios especializados en violencia de género, profesionales de la educación, sanidad, servicios sociales, justicia, cuerpos de seguridad, asociaciones feministas, estudiantes, familias y ciudadanía, buscan visibilizarla, comprenderla y abordarla desde una perspectiva profesional y feminista.

Ha contado con la intervención de Eva Haro Laguna, psicóloga feminista que ha hablado de la violencia psicológica más perversa y cruel contra las madres y sus hijas e hijos: la violencia vicaria, “ es la que se realiza por parte de los padres hombres violentos hacia las madres protectoras al cosificar a los hijos e hijas para seguir haciéndoles daño e incluso después de que las madres hayan podido salir de ese espacio de violencia, bien a través de en la denuncia o bien a través de la decisión de separarse”.

En cuanto a las personas que niegan que la violencia vicaria esté ligada a la violencia de género Eva asegura que no saben de lo que están hablando “hay muchas profesionales, muchos estudios, mucha investigación  y muchos datos que nos avalan en este sentido y  que están mostrando las diversas caras que tiene la violencia de género y en concreto la violencia vicaria. La más conocida es la violencia vicaria extrema, cuando ya se producen los asesinatos de una hija  o un hijo y nos preguntamos qué ha pasado y qué ha fallado en el sistema, pero está fallando toda una sociedad que está inmersa en un sistema de pensamiento, de creencia y de prejuicios sobre qué es ser madre y qué son las mujeres basadas en un pensamiento misógino y en un sistema que no las protege y que debería proteger a esas criaturas que evidentemente están totalmente desprotegidas”, explica.

La jurista especializada en violencia de género, Paula Reyes Cano, por su parte, ha puesto el acento acerca de la desprotección de la infancia y adolescencia en contextos de violencia de género “aunque últimamente se ha producido abundante normativa tendente a la protección de la infancia de los niños y las niñas y adolescentes en estos contextos, sin embargo vemos  resistencia a la aplicación de esas normas por lo que nos seguimos encontrando con niños y niñas que siguen sufriendo la violencia de género cuando ya se  ha producido la ruptura porque el sistema judicial establece regímenes de visita donde los menores son instrumentalizados por sus padres con el objetivo de seguir ejerciendo ese poder y dominio sobre la mujer.

En su opinión la eficacia de las nuevas leyes  “va a depender de cómo la asumamos como ciudadanía, lo primero que tenemos que entender es el impacto negativo que tiene para un niño y para una niña vivir en un ambiente con violencia de género con miedo a que pueda producirse una explosión del padre. Si no somos capaces como sociedad y como sistema judicial de entender eso va a ser muy difícil que podamos proteger a la niña niñas que tienen derecho a vivir en un ambiente donde no exista ningún tipo de violencia”, explica.”

En cuanto al negacionismo considera que contribuye a que se produzca un aumento de la violencia de género, “cuando se niega la violencia de género estamos negando que esas situaciones de violencia se estén produciendo y estamos minimizando, quitándole importancia y estamos bajando el nivel de concienciación social y eso contribuye a que se produzca un aumento mayor de la violencia”, asegura.