Manuel Hidalgo celebra su décimo aniversario musical con una gira por el Valle de la Alegría

La gira comenzará el próximo 19 de julio en Padul para continuar el 2 de agosto en Saleres, el 9 de agosto en Albuñuelas, el 14 de agosto en Pinos del Valle, el 16 de agosto en Acequias y el 20 de agosto en Dúrcal y el 29 de agosto en Tablate.

Foto Conchi Puerta

¿Cómo fueron esos primeros años? ¿Qué dificultades encontraste y cómo las superaste?

A parte de comprar el instrumento  las dificultades eran tan simples como encontrar a alguien que me enseñara acordes y escalas, no había Internet ni tutoriales en YouTube. Ahora es mucho más fácil. Solía ir a los ensayos de otros grupos y observar, hacía muchas preguntas cuando podía y volvía a casa a practicar, ahora sé que cuando creía equivocarme en realidad estaba aprendiendo. Aún sigo «tropezando» y espero seguir haciéndolo.

¿Cuál ha sido el momento más especial o emocionante de estos diez años?

Podría decir muchos. La primera vez que canté para mi pueblo, por poner uno, me conocían haciendo rock y nadie esperaba ese cambio. También cuando iba a cantar cada fin de semana a «La Tasca», Nigüelas, ahí empecé a escribir las primeras canciones que ahora me acompañan, les estoy muy agradecido. También un concierto que hice en Cónchar para presentar una maqueta que grabé, fue muy especial, o los conciertos en petit comité durante la pandemia, ahí aprendí mucho sobre cómo estar ante un público.

¿Qué significa para ti cantar en los pueblos del Valle de Lecrín, tu tierra?

Es algo muy especial que hacía tiempo me rondaba en la cabeza y que mi corazón gritaba que sí. Esta tierra con sus paisajes, su gente, su luz… ha inspirado todas mis canciones, pertenezco a ella y la alegría de vivir aquí quiero compartirla con todos, tengo una sensación bonita, no me siento menos de cualquier pueblo que de Padul, siempre digo que NACÍ EN UNO DE MIS 18 PUEBLOS. He recorrido gran parte de la geografía de este país y aún no había compartido lo que hago con toda la comarca, es algo que me era inevitable llevar a cabo, el corazón no se equivoca. Además, cuando me piden algún texto para publicitar los conciertos, pongo «cantor del valle de la alegría», pero sigo sin recorrer el valle con mis canciones, este verano cerramos el círculo.

¿Cómo influye este entorno en tus letras, en tu estilo o en tu forma de vivir la música?

En uno de los dos libros que he escrito, hay una frase que viene muy bien al caso, «hay rincones fuera que a rincones de dentro me llevan», la belleza de nuestra tierra hace la forma en que nos relacionamos, con nosotros mismos y con los demás, es tan bello lo que nos rodea que es difícil vivir enfadado, pero hay que detenerse y dejar que nos pueble. Desde este punto escribo y elijo los acordes o más bien dejo que me elijan, que sea el pulso de esta tierra el que se exprese a través de mí.

¿Tienes algún rincón especial del valle que inspire tus canciones?

Sería difícil elegir uno, he andurreado y lo sigo haciendo por todas partes y siempre es inspirador, la laguna de Padul o subir al manar,  el río Dúrcal, la tranquilidad de los pueblos más pequeños con sus callejuelas y el olor a geranio, los campos de naranjos y limoneros del valle o subir al cristo del Zapato para ensanchar la mirada… el barranco Luna que nos invita a soñar, la sierra de Albuñuelas y el misterio salvaje que encierran sus parajes, igualmente la Sierra de Dúrcal donde tuve el gusto de compartir muchos momentos con Manuel Vílchez, eremita que me inspiró a seguir este camino. Un paseo por la pavilla de Nigüelas o ver el atardecer desde la Razuela, podría hablar durante horas de lo que nos rodea, nos acoge y nos hace vivir.

¿Qué puedes adelantar de esta gira por los pueblos del Valle?

Haré lo que vengo haciendo habitualmente, recitar, contar y cantar la vida de una forma sencilla. Compartir mi forma de mirar y ver nuestra tierra, para muchos será novedoso pues no me conocen.

¿Habrá temas nuevos, colaboraciones o sorpresas para el público?

Alguna canción tengo nueva, pero para la mayoría todas lo serán, hay pueblos a los que no he ido. Además, las canciones, aunque las cante mil veces nunca son las mismas, porque todo podemos hacerlo nuevo si escuchamos con la inocencia de un niño.

¿Qué esperas recibir de esta gira tan cercana y emotiva?

Pensar en futuro es algo que ya casi he olvidado, pero espero seguir este hermoso camino y poder compartir muchos años más  con la gente. Solo espero poder aportar algo a la gente  y que nos encontremos donde nacen las canciones, es un lugar tan bello como nuestra tierra.

¿Cómo ha cambiado tu música y tú mismo desde que comenzaste hasta ahora? 

Es curioso, siempre creí hacer canciones, sin embargo, ellas me estaban haciendo a mí, son mi propia guía de vida. Antes, cuando escribía para la banda de rock, lo hacía desde el cabreo, tenía una energía muy destructiva. Ahora lo hago desde el amor y la alegría de existir, sé que en cada corazón está la misma chispa que puede prender esa hoguera. Al final sonamos como sentimos, y me siento libre como el vuelo del pájaro libre.

¿Qué mensaje te gustaría dejarle a quienes te han seguido durante estos diez años?

Que el corazón siempre responde a quien tiene el valor de escuchar, que se den la oportunidad y no gasten su tiempo en cosas que no alimentan su espíritu. También que no le den demasiada importancia a lo que acabo de decir.

¿Tienes algún sueño por cumplir dentro de la música?

A mí los sueños que me gustan son los que no se cumplen porque me hacen caminar. En la música ya se me ha dado lo mejor, reconocerme en lo que hago y eso no es poca cosa. lo importante es ser feliz y poder compartirlo.

      Te declaras cantor. ¿cuál es la diferencia entre cantautor y cantor?

El cantautor es un profesional, el cantor solo alguien que ama el camino. El cantautor canta porque puede, el cantor porque debe, para estar bien con su espíritu. Agradezco lo que me da el camino hoy, el mañana no me interesa.