Moteros Mulhacén, el club durqueño que convierte su pasión en apoyo a quienes más lo necesitan

Ayer acudieron a Las Gabias a entregar una donación económica a la familia de la niña fallecida en un trágico incendio

La solidaridad también viaja sobre dos ruedas tal como lo demuestra Moteros Mulhacén, un club nacido en Dúrcal gracias a la iniciativa de Juan Diego Puerta Hoces, Óscar Megías y Manu Páquez, hace cuatro años.

De aquel pequeño grupo inicial se ha pasado a una familia motera de 65 integrantes, reconocida tanto dentro como fuera de la provincia. Este año se convirtieron en el club con mayor participación en la concentración de motocicletas de Churriana, una de las más grandes de Granada, y fueron además reconocidos en el 40 aniversario del Circuito de Jerez por su asistencia y compromiso.

Pero si algo distingue a Moteros Mulhacén es su manera de entender la solidaridad sin cuotas, sin obligaciones y desde la aportación voluntaria de cada miembro. El fondo común nace únicamente de la concentración anual que organizan y de la tradicional venta de lotería navideña.

Con este sistema, el club ha logrado donar en solo cuatro años casi 4.000 euros, destinados íntegramente a causas solidarias. Han colaborado en todas las “papanoeladas” moteras, apoyado a la ONG Embajada de los Reyes Magos y contribuido económicamente en varias ocasiones con Adrián, un niño con una enfermedad rara cuyo tratamiento se realiza en Estados Unidos.

La última muestra de su compromiso tuvo lugar la semana pasada, cuando Moteros Mulhacén unió fuerzas con los motoclubs Tmax Kamelamos, Tmax Iluminatix y Derruteo Granada para acudir personalmente a Las Gabias y entregar una donación económica a la familia de la niña fallecida en un trágico incendio. Una ayuda directa y urgente, que los propios integrantes consideran “la forma más útil de arrimar el hombro en un momento tan devastador”.

Moteros Mulhacén demuestra que cuando la carretera se recorre con empatía, la afición se convierte en servicio y las motos en un vehículo de esperanza. Porque cuando las ruedas giran con corazón, la solidaridad llega más lejos.