Mujeres del Valle de Lecrín caminan juntas para prevenir la violencia

“Caminando hacia la prevención y sensibilización de la violencia contra las mujeres”, es un proyecto de innovación social que transforma los paseos cotidianos en una herramienta de análisis, prevención y acción comunitaria en el Valle de Lecrín

En el Valle de Lecrín hay mujeres que están haciendo algo sencillo y transformador a la vez: caminar juntas por sus pueblos para mirar su entorno con otros ojos. Bajo el lema “Caminando hacia la prevención y sensibilización de la violencia contra las mujeres” , se está desarrollando un proyecto de innovación social que convierte los paseos cotidianos en una herramienta de cambio comunitario.

Impulsado por Farmamundi en colaboración con el Centro Municipal de Información a la Mujer del Valle de Lecrín y financiado por el Ministerio de Igualdad, a través de la Secretaría de Estado de Igualdad y para la Erradicación de la Violencia contra las Mujeres, el proyecto pone el foco en la violencia histórica, sistemática y estructural que afecta a las mujeres, sin negar otras realidades, pero atendiendo a una desigualdad específica que sigue presente.

Agentes activas de cambio

Esta iniciativa nace de un diagnóstico previo que reveló una brecha crítica: el desconocimiento de los recursos de protección en entornos rurales y la persistencia de violencias estructurales que a menudo pasan desapercibidas.

Para abordarlo, el proyecto combina la metodología de los “Paseos de Jane” con el enfoque de la Salud Comunitaria Basada en Activos (SCBA). La propuesta es clara: mirar lo que falta, pero también empezar a identificar lo que ya existe y puede fortalecerse.

Desde el inicio se ha trabajado con metodologías experienciales y un enfoque que trata de “desdramatizar” un tema duro y complejo. En los paseos han surgido historias graves de abusos y violencias, pero también han brillado la amistad, la solidaridad y las ganas de vivir que muestran las participantes.

Hacer visible lo invisible: La base del iceberg

A través de los primeros paseos, las participantes han utilizado la metáfora del iceberg para identificar que las agresiones físicas son solo la punta visible de un sistema sostenido por micromachismos. En los pueblos del Valle, sobresale el peso del «qué dirán» como especial tema que limita la autonomía y el bienestar de las mujeres. En conjunto con la violencia vicaria, violencia que es ejercida contra los hijos e hijas para dañar a las madres. Temas que el Centro Municipal de Información a la Mujer viene trabajando desde hace años.

Además: «Hemos identificado que el entorno físico, como calles mal iluminadas o plazas ocupadas solo por hombres —el llamado ‘parlamento’—, opera como un determinante estructural que limita nuestra autonomía», explican desde el grupo motor.

Hasta la fecha se han realizado actividades en Pinos del Valle, Padul y Dúrcal, mañana jueves 26 de febrero el paseo comenzará en Nigüelas.

Del análisis a la acción

El último encuentro, celebrado en Dúrcal el 18 de febrero tras las intensas lluvias, marcó un punto de inflexión. Acompañadas por el enfermero de salud comunitaria del Valle, las participantes trabajaron el modelo de “activos para la salud”: recursos que fortalecen a la comunidad frente a la violencia.

Durante el recorrido se identificaron como “oasis de seguridad” el centro de salud —referente 24 horas para la zona— y las casas de vecinas que funcionan como redes informales de apoyo. También se analizaron espacios ambivalentes y zonas de riesgo, señalando la importancia de la iluminación, la presencia institucional y la ocupación del espacio público.

En estos últimos paseos se ha reforzado la idea de que un recurso se convierte en verdadero activo cuando no pide nada a cambio, fortalece la prevención, la protección y el acompañamiento.

¿Y ahora qué?

Todo lo trabajado no se quedará en conversaciones. El proyecto elaborará un mapa comunitario de activos y riesgos que recogerá lo aprendido en los distintos municipios, así como un decálogo participativo de propuestas que será trasladado a las autoridades locales y estatales.

Entre las ideas que ya han surgido destacan:

  • Mejorar la iluminación en zonas periféricas.
  • Reforzar la presencia institucional visible.
  • Trabajar con la juventud la prevención de micromachismos y violencias normalizadas.
  • Sensibilizar frente al peso del “qué dirán” en los pueblos.                                                                     

«No solo caminamos para observar, caminamos para proponer. Nos sentimos con fuerza para exigir que nuestras paradas de autobús sean seguras y que las propuestas que impulsan las redes de vecinas sean escuchadas por las instituciones», concluyen las participantes tras la última sesión evaluativa.

Sobre Farmamundi: Farmamundi es una ONG con más de 30 años de trayectoria dedicada a garantizar el derecho universal a la salud. A través de la educación para el cambio social, promueve la equidad de género y el fortalecimiento comunitario tanto en España como en el ámbito internacional

MÁS INFORMACIÓN:
 Correo electrónico: marivi.fernandez@farmamundi.org

Web del proyecto: Inicio – Paseos contra las violencias