Los Mosqueteros de Béznar conquistan Alcoy con tradición, pólvora y orgullo

Los Mosqueteros llevaron las raíces del Valle de Lecrín hasta tierras valencianas donde participaron en el desfile conmemorativo del 750 aniversario del Patronato de San Jordi de Alcoy en una celebración inédita que unió culturas y pasiones

Fotos Pepe Maldonado

Los Mosqueteros del Santísimo de Béznar  participaron el pasado sábado en el desfile conmemorativo del 750 aniversario del Patronato de San Jordi de Alcoy. Un nutrido grupo, acompañado por familiares, se desplazó desde Béznar para formar parte de una jornada cargada de historia, pólvora y emoción.

Durante el evento se dispararon 111 kilos de pólvora en una espectacular exhibición de armas de avancarga que reunió a representantes de 47 entidades festeras y culturales de seis comunidades autónomas. Entre ellas, los mosqueteros bezneros que destacaron por su singularidad, compartiendo espacio con participantes llegados de distintos puntos de Alicante y Valencia, así como de Cataluña, Murcia, Baleares, Castilla-La Mancha.

Centenares de asistentes se congregaron para presenciar esta gran muestra de arcabucería en la que tradición y espectáculo se dieron la mano. En este contexto, los Mosqueteros de Béznar llevaron hasta tierras valencianas las raíces del Valle de Lecrín, participando en una celebración inédita que unió culturas y pasiones.

Desde el Ayuntamiento de Lecrín han destacado el valor simbólico de esta participación, “orgullo de nuestras costumbres, que siguen vivas y cruzan fronteras llevando el nombre de nuestro municipio allá donde van”.

Por su parte, los representantes del grupo mostraron su satisfacción por la acogida del público, “cuando pasamos, la gente saca corriendo el móvil para hacernos fotos y vídeos. Llama mucho la atención, tanto por el tamaño de nuestras armas como por el colorido de las flores de nuestro atuendo”.

Los mosqueteros, armados con sus característicos “mosquets”, armas más largas similares a las utilizadas en Bocairent, realizaron además una representación de sus festejos en la emblemática Plaça d’Espanya de Alcoy, consolidando su papel como embajadores de una tradición que no deja indiferente allá donde va.