May R. Ayamonte, literatura negra para mirar de frente a la realidad
La autora compartió con las lectoras del Club de lectura Historias y café de Cozvíjar, las claves de una novela en la que el suspense, la denuncia social y su propia experiencia personal se entrelazan con escenarios de Granada y el Valle de Lecrín.
La autora de El latido de las mariposas compartió con las lectoras del Club de lectura Historias y café de Cozvíjar, las claves de una novela en la que el suspense, la denuncia social y su propia experiencia personal se entrelazan con escenarios de Granada y el Valle de Lecrín.
El pasado viernes 25 de septiembre tuvimos la oportunidad de celebrar un nuevo encuentro literario, esta vez con May R. Ayamonte, autora de El latido de las mariposas, novela que habíamos leído previamente y que dio lugar a una conversación intensa sobre literatura, investigación, personajes y algunos de los problemas sociales que atraviesan sus páginas.
No fue un encuentro sencillo para la escritora por circunstancias personales, pero May R. Ayamonte volvió a mostrar la cercanía y naturalidad que caracterizan sus conversaciones con los lectores. Durante la sesión explicó algunas de las claves que se esconden detrás de la novela y respondió a las impresiones y preguntas surgidas durante nuestra lectura.
La novela negra como herramienta de denuncia
El latido de las mariposas vuelve a hacer algo especialmente interesante en la narrativa de Ayamonte: utilizar los mecanismos de la novela negra no únicamente para construir una historia que atrape al lector, sino también para plantear problemas sociales complejos.
Sin desvelar el tema central —porque hacerlo supondría restar parte de la experiencia a quienes todavía no hayan leído el libro—, la autora explicó qué la llevó a abordarlo y cómo desarrolló el proceso de documentación necesario para convertirlo en materia literaria.
Sus palabras permitieron descubrir también el trabajo que existe detrás de una novela. Escribir no consiste únicamente en imaginar personajes y construir una trama. Investigar, contrastar información, conocer los escenarios y comprender las realidades que se quieren trasladar al papel forman parte de un proceso mucho más amplio.
Granada también es protagonista
La geografía ocupa un lugar destacado en El latido de las mariposas. La novela nos lleva por distintos rincones de los alrededores de Granada y reserva un papel importante al Valle de Lecrín, convirtiendo espacios reconocibles para quienes vivimos cerca de ellos en escenarios literarios.
Pero la lectura también invita a descubrir otros lugares. Entre ellos aparece el mariposario de Benalmádena, un espacio singular que despierta la curiosidad por conocerlo más allá de las páginas del libro.
La presencia de estos escenarios consigue que el territorio deje de funcionar como un simple telón de fondo y se integre en la atmósfera y en el desarrollo de la historia.
Cuando la experiencia personal entra en la literatura
Uno de los momentos más íntimos del encuentro llegó cuando May R. Ayamonte habló de su propia enfermedad degenerativa y de lo que supone vivir con un desfibrilador automático implantable (DAI).
La escritora explicó en primera persona cómo se vive esta realidad y por qué decidió darle visibilidad a través de la novela. Fue un testimonio especialmente generoso, porque significó compartir con las lectoras una parte profundamente personal de su vida.
La literatura adquirió entonces otra dimensión. Tras determinados elementos de ficción descubrimos una experiencia real que la autora decidió transformar en palabras y poner al alcance de sus lectores.
Una conversación entre autora y lectoras
El encuentro también permitió recorrer el camino inverso: no solo escuchamos cómo había construido Ayamonte su novela, sino que pudimos contarle cómo la habíamos recibido nosotras.
Hablamos de los personajes, de aquellos con los que habíamos conseguido empatizar y también de los que nos habían resultado difíciles —cuando no directamente insoportables—. Ese intercambio convirtió la lectura, habitualmente individual, en una experiencia compartida y permitió confrontar la intención de la autora con las diferentes interpretaciones surgidas entre las lectoras.
Ayamonte dejó, además, algunas pinceladas sobre su próxima novela, que continuará esta historia. Lo hizo sin resolver algunas de las incógnitas que quedaron abiertas al terminar El latido de las mariposas, aumentando así nuestras ganas de conocer qué sucederá después.
El encuentro terminó, por tanto, con más literatura por delante. Y quienes quieran acercarse nuevamente a la obra y a la autora tendrán otra oportunidad: el día 23, a las 19:00 horas, May R. Ayamonte estará en la Biblioteca Provincial de Granada acompañada por Jesús Lens.
Después de compartir con ella una tarde de conversación, nos quedamos con algo que El latido de las mariposas demuestra especialmente bien: detrás de una novela hay mucho más que una historia. Hay investigación, lugares, experiencias personales y preguntas incómodas. Y, algunas veces, la mejor literatura es precisamente la que consigue que sigamos hablando de esas preguntas después de haber cerrado el libro.

