“Donde haya un niño librando una batalla, ahí queremos estar”

¿Es el dinero lo más importante? ¿Tener, aparentar? Seguro que pensamos que no, pero ¿Cuántas veces nos dejamos llevar por la imagen, por el ganar más? Javier Martín Guerrero es un soñador con los pies en la tierra que tenía claro que quería ayudar a los demás, y tiene el coraje de hacerlo a largo plazo, porque ayuda hoy a esos niños en los que todos tenemos puesta la esperanza de que escriban y construyan el futuro.

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Cada sonrisa cuenta

Desde El Comarcal de Lecrín hemos querido apoyar a Cada Sonrisa Cuenta aportando un 10% del coste del periódico a esta organización sin ánimo de lucro, para que usted, lector, también pueda apoyar esta causa.

¿A qué se dedica Cada sonrisa cuenta? 

Esta asociación nace de la profunda idea de ayudar a los niños que más lo necesitan, para mí las personas más vulnerables. Niños que están en hospitales, centros de rehabilitación, en sus casas, y lo peor que podemos ver en esos niños es la idea de que ha llegado su final, de que les queda poco tiempo, y es ahí donde entra Cada Sonrisa Cuenta, para intentar quitarle esa idea y hacerles ver que son superhéroes que están luchando contra unos malos que es la enfermedad del cáncer. 

¿Cómo surgió el proyecto? 

El proyecto surge por la necesidad de querer ayudar a los demás. Hay otros que ayudan a las familias que más lo necesitan o acuden a misa, pero yo necesitaba hacer algo más, algo que pudiera dejar en forma de legado, tenía esa necesidad. 

¿Qué es exactamente lo que hacéis? 

Nosotros vamos a hospitales, siempre y cuando el cuerpo médico lo recomiende, y nos podemos disfrazar para que ellos vean también que son superhéroes y que están luchando contra un malo, si necesitan risas llamamos a humoristas, payasos, cuentacuentos, y en centros de rehabilitación. Por eso queremos contar con un voluntariado grande, porque queremos abarcar lo máximo posible, en cada niño que se encuentre librando una batalla, ahí queremos estar. 

¿Qué horizonte se marcan desde la asociación a medio-largo plazo? 

Nuestra idea es expandirnos a nivel nacional, y eso implica tener un planteamiento a nivel de equipos de voluntariado y de patrocinios, por lo que me estoy rodeando de muy buenos profesionales, porque no va a ser fácil mover a nivel nacional una asociación de este calibre. 

¿Cómo le explicas este proyecto a alguien que no os conozca? 

Le digo que queremos ayudar a los que consideramos más vulnerables, que son los niños, que sin tener una vida transcurrida, se han encontrado librando una batalla en un hospital y queremos que recuperen su magia, su energía, sus ganas de vivir y sus ganas de luchar cada día por la vida. 

¿Qué te ha dicho un niño o una niña que te haya llegado al corazón?

Eso me ha pasado bastantes veces, no es fácil. Una vez que lo hice con otra asociación me llegó a decir un niño: “Yo también soy un superhéroe”, y el niño me lo decía en serio, mirándome, lo que me estaba diciendo era que podía vencer a su enfermedad, y salir de aquella situación. No es fácil, y al final siempre termino llorando, porque al final sacas de dentro tantas cosas… nos fijamos mucho en cuánto ganamos, la apariencia, pero al final hay un trasfondo en la vida que es lo que nos hace luchar y es por este tipo de cosas. 

Cuando pasas un día con estos niños ¿Qué te queda? ¿Cual es tu estado de ánimo? 

Es muy gratificante. Yo soy una persona muy emprendedora, me gusta abarcar mucho y me surgen problemas como a todo el mundo, pero uno hace esta actividad y cuando termina es cuando siente que realmente lo que yo creía que era un problema no es un problema, y lo que sí es un problema es a lo que me acabo de enfrentar dentro de un hospital, a esos niños que están luchando realmente por la vida. Y ellos realmente no son conscientes de ello, porque un niño tan pequeño no le puedes decir “oye que como no luches, que como no saques fuerza de donde no las tienes te vas a morir”, a un niño no se lo puedes transmitir así, y es bastante duro, pero por otra parte te enseña realmente los valores que tenemos en la vida, que realmente lo importante no es el dinero, no es lo material, que está muy bien decirlo, pero trabajar con esta asociación es un choque contra la pared, porque eso que me dicen muchas veces es lo que ahora estoy viendo.  

¿Te imaginas que en 15 o 18 años uno de estos niños a los que visitáis en los hospitales es voluntario de vuestra asociación? 

No me lo he imaginado nunca, y sería muy bonito, sería algo maravilloso y no me cabe ninguna duda de que podría llegar a pasar, porque en la primera intervención que hice dentro de un hospital, a los tres meses me llamó un familiar y me dijo que el niño estaba muy bien, que si había una forma de colaborar, si te lo reconocen los familiares estoy seguro de que esto puede pasar. 

El Comarcal de Lecrín donará una parte de su coste a Cada Sonrisa Cuenta. ¿Qué petición haces desde aquí para que todo aquel que pueda colabore con esta causa? 

En primer lugar quiero agradecer enormemente la aportación de El Comarcal de Lecrín con cada periódico que se venda  y agradecer la acogida que habéis tenido con la asociación, y a las empresas les diría que se animen a aparecer en el cartel principal que va a tener el Valle de Lecrín y así directamente pueden ayudar a muchos niños que están donde no quieren estar y tienen que salir. 

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