/

El Club Senderista Camino Verde de Archidona practica senderismo en Lanjarón

Este municipio de la comarca de La Alpujarra fue de los primeros de Andalucía en apostar por el turismo gracias a su balneario, clima, naturaleza, rutas y gastronomía

minutos de lectura

Miembros del Club Senderista Camino Verde de Archidona (Málaga) han viajado a Lanjarón para practicar senderismo por su sierra. En esta ocasión han realizado la ruta de 18 kilómetros Lanjarón-Tello-Lanjarón. Según uno de los senderistas, Mario Muñoz, “esta ruta la hemos hecho ya dos veces porque es preciosa y muy interesante. Posee vistas maravillosas desde el Parque Protegido de Sierra Nevada. Y como le gusta mucho a la gente de nuestro club seguiremos viniendo a Lanjarón. En esta ocasión han acudido 25 personas en un bus contratado por nuestro club. Nosotros, normalmente nos movemos por Andalucía. Nuestro club tiene ocho años de vida. José Medina tiene 69 años y ha sido la persona más mayor que nos ha acompañado a Lanjarón. Ángel Lara también nos ha acompañado y tiene 69 años. El más pequeñito que ha venido con nosotros se llama Francisco Aguilera, y tiene 8 años de edad. Nosotros tenemos una programación anual que se renueva cada tres meses, y en ese tiempo salimos cada dos semanas. Cuando finalizamos los recorridos es costumbre tomarnos unas cervecitas para recuperar energías. Pronto volveremos a Lanjarón”, terminó diciendo.

Centenares de personas realizan senderismo en Lanjarón todos los días. Entre la naturaleza y la cultura. El Ayuntamiento de Lanjarón, presidido por Eric Escobedo, con mucho acierto promociona también los encantos de su término municipal que se encuentran en el Parque Protegido de Sierra Nevada a través de rutas por los senderos y acequias, encuentros, actividades deportivas respetuosas con el medio ambiente, etcétera. Eric Escobedo y su equipo divulgan la historia y los lugares más emblemáticos de Lanjarón para contribuir a la conciencia histórica tan necesaria para desarrollar una sociedad moderna, preparada y respetuosa con el medio ambiente. El Ayuntamiento de Lanjarón apuesta, entre otras cosas, por nuevas formas de desarrollo local que partan de la preservación y dinamización de la cultura popular y su entorno natural. Lanjarón es uno de los lugares más visitados por turistas de España y otros países.

En la zona más alta de este turístico y precioso municipio de aguas, climas y productos de la huerta saludables, se encuentra representado el piso crioromediterráneo; este piso sólo aparece en las cumbres de Sierra Nevada a más de 2.900 metros de altitud sobre el nivel del mar (el término de Lanjarón alcanza los 3.011 metros de altitud).

Este lugar se caracteriza por la ausencia total de árboles, donde la vegetación es a base de pastizales nevadenses, siendo la zona de mayor número de especies endémicas; se extiende desde el Refugio de Elorrieta al Lavadero de la Reina pasando por las proximidades de la Laguna de Lanjarón (aproximadamente a 3.000 metros de altitud), la Laguna de Bolaños (a 2.900 metros), la Laguna del Caballo (aproximadamente a 2.830 metros) (Viola Crassiuscala); habita a partir de 2.500 metros de altitud, o especies como los denominados Conejitos de Sierra Nevada (Linaria Glaciares) que vive en los canchales o lajas de pizarras y pedregales móviles de Sierra Nevada por encima de los 2.400 de altitud, otras especies bioindicadoras de este piso es la estrella de las nieves (Plantago Nivalis), crecen muy pegadas al suelo para protegerse de los fuertes vientos que azotan las altas cumbres, crece por encima de los 2.000 metros en los bordes de Borreguiles o pastizales nevadenses, Festuca Clementel que vive en pastizales nevadenses sobre suelos pedregosos y escasos del piso crioromediterráneo entre los 2.700 y 3.400 metros de altitud.

En estos lugares de alta montaña no es raro poder divisar el acetor alpino (Prunilla Collares) a partir de los 2.400 metros o avistar algún buitre leonado (Gyps Fulvus), y la perdiz común (Aletoris Rufa) que llega a subir hasta los 3.000 metros de altura. Entre los mamíferos, la cabra montes (Capra Pyrenaica) es la especie más emblemática del Parque Protegido de Sierra Nevada y cuenta con numerosos ejemplares y se deja ver con facilidad pastando en los borreguiles de la alta montaña. También encuentran cobijo a estas alturas el topillo común, más propio de zonas húmedas a menos altura el topillo nival, que instala sus galerías en zonas rocosas, así como a los animales a quienes sirven de presa como las comadrejas (Mustela Nivalis).

A continuación nos encontramos con un piso oromediterráneo, se extiende desde los 2.900 metros de altitud. Es la zona límite de las especies arbóreas. Abarca el Tajo Las Pasiegas, Tajos del Cortadero, Tajos de la Cobertera, Refugio Ventura, Fuente Sordilla, etcétera. En este piso se desarrollan pinares y sabinares como el Pino Silvestre (Pinus Sylvestris) o la Sabina Rastrera (Juniperus Sabina), sobre suelos más evolucionados aparecen enebrales y pionarles, y en áreas calcáreas y de escaso suelo se desarrollan las sabinas y los enebros.

También en el citado piso se encuentra la manzanilla real (Artemisa Granatensis), se trata de un endemismo que se encuentra por encima de los 2.000 metros de altitud; es una especie escasa pues ha sido recolectada abusivamente durante décadas, según algunos técnicos del Parque Protegido de Sierra Nevada. También nos podemos encontrar con el piorno amarillo (Genista Versicolor), o el tomillo de la Sierra (Thymus Serpylloides) que se encuentran en los claros del enebral (Juniperus Communis Subs. Hemisphaerica) y sobre suelos pedregosos y secos por encima de de los 2.000 metros de altitud. A partir de los 2.000 metros también nos podemos encontrar con la sajareña (Sideritis Glaciales), es una especie endémica de suelos pedregosos con propiedades medicinales digestiva, usándose contra las úlceras.

También, y entre otras cosas, en estos lugares de alta montaña nos podemos encontrar con la víbora hocicuda (Vipera Latasti), el roquero rojo (Monticola Saxatilis) que llega hasta los 2.700 metros de altitud, el cernícalo común (Falco Tinnunculus) o la comadreja (Mustela Nivalis) que llega a alcanzar los 2.500 metros. En los encinares y melojares encontramos la tórtola (Treptopelia Turtur) o el gavilán (Accipiter Nisus). También existe el gato montés (Felis Silvestres), el jabalí (Sus Scrofa) o la gineta (Genetta), entre otros.

A continuación nos encontramos con un piso supramediterráneo, este se extiende desde los 1.900 metros (debajo de los Tajos Haza del Sordo) hasta donde se sitúa a el paraje de Tello. Los más característico de este termotipo son las formaciones arbóreas o arborescentes, encontrándonos con encinas, enebros, agracejos, el torvisco, el rusco o el majuelo. Además nos podemos encontrar entre los tomillares a las orejas de lobo (Phlomis Crinita), o el espino negro (Prunus Ramburii). Lanjarón, por estas y otras cosas, merece ser conocido a fondo por dentro y por fuera de su alargado casco urbano. Lanjarón, pueblo pionero en la promoción y desarrollo del turismo termal y rural de la comarca de La Alpujarra, ofrece a sus visitantes múltiples opciones de alojamiento. En Lanjarón se disfruta del carácter sencillo y hospitalario de sus gentes. Hombre y mujeres que acogen con toda su sincera amabilidad a quien les visita, haciéndole partícipe de la riqueza cultural, gastronómica, costumbrista, deportiva, etcétera.

Deja una respuesta

Your email address will not be published.

Lo último

0 £0.00