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«Sin mi primo y mi mujer no hubiera sido posible estar lejos de casa»

Vivir fuera es duro para cualquiera, y más si te autodefines como andaluz, granaino, murchero y “aumao”. Porque Héctor Galindo es uno de esos murcheros de pura cepa, que aunque estén fuera siempre están presentes. Ya son seis años los que lleva fuera, tiempo en el que ha formado una familia, haciéndose un hueco en Castellón, pero siempre con la vista puesta en Murchas

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¿Cuántos años llevas fuera de Murchas?
Pues ya voy para 6 años, aunque parece que fue ayer cuando llegué, ha pasado ya bastante tiempo.

¿Por qué cambiaste tu residencia de Murchas a Castellón?
Uff, esto es una historia un poco larga, bonita pero larga, aunque intentaré resumirla. Vinimos una expedición del Valle de Lecrín a visitar a un murchero, primo mío y amigo, bueno la expedición fue Natalio y yo, para hacerle una visita y ver un Villarreal-Granada, que en verdad esa fue la excusa, el partido, porque casi ni vamos a verlo, porque en verdad a lo que veníamos era hacer una visita a mi primo y salir de fiesta. Al final la visita fue bastante productiva para mí ya que sin esa visita no tendría todo lo que tengo a día de hoy, que es mi propia familia. Que por cierto, ya me avisaron cuando me bajé del coche con estas palabras ”primo no te vayas a enamorar que te conozco” y así fue, para qué iba faltar a lo que me caracteriza. Pues le eché un ojo a una rubia, bastante dura la verdad, porque a lo único que me dejó fue invitarla a desayunar. Y así, casi sin darme cuenta empezó mi andadura por tierras valencianas. Creo que está bastante resumido.

¿Cómo fueron tus primeros meses fuera de tu casa y lejos de tus amigos?
Al principio mal, pero creo que como todo el mundo que se va fuera, no es plato de buen gusto dejar una vida atrás, familia, amigos y un toda una vida, donde llegas y empiezas de 0. Pero sí que es verdad que aquí tuve dos apoyos SUPER importantes, y sí, con mayúsculas lo de SUPER porque sin mi primo y la que es ahora mi mujer no hubiera sido posible, ya que mi primo me abrió las puertas de su casa, bueno más que las puertas, me dio las llaves de su casa directamente, para que pudiera empezar, aunque no me sorprendió esa decisión, sabiendo cómo era, una persona súper especial. La verdad es que gracias a él fue todo muy fácil ya que me integró en su círculo de aquí rápidamente, y eso te hace sentirte más integrado y seguro cuando empiezas en una ciudad de 0. Y la verdad nos lo pasamos súper bien, dos primos que nos hemos criado desde pequeños en nuestro pueblo, puerta con puerta, pues eso es maravilloso a la par que divertido para poder hacer cosas los juntos y compartir vivencias del trabajo, ya que por las noches nos poníamos en el balcón los dos con un cubata ¡Dios eso era un regalo de vida para mí! porque conseguía trasportarme a Murchas, y eso era increíble. Con lo que eso hizo que todo fuera más ameno y llevadero, pero si que es verdad que hubo momentos difíciles, no ver a tu familia, solo hablar por teléfono, pues al final cansa el no poder verlos, pero, sí que es verdad que alguna sorpresa me llevé, ya que vinieron a visitarme de sorpresa mi prima Tati y Andrés y la verdad que fue una de las mejores sorpresa de mi vida.

fbt



¿Qué echas de menos de Murchas?
De Murchas todo, empezando por mi familia que para mí son súper importantes, mi madre y mis dos hermanos, amigos por supuesto y la esencia de mi pueblo, porque siempre he creído que todo en esta vida tiene su esencia, la que nos hace enamorarnos de cada lugar del que somos o visitamos. Echo de menos todo.

¿Tienes paisanos cerca con los que compartir añoranza?
Pues tenía a mi primo, pero por mala suerte de la vida nos dejó, pero bueno la vida es así. Y siempre me gusta quedarme con lo bueno, así que de él me quedan solo buenos recuerdos y vivencias. Y descubrí a Agustín y Chari, a la pequeña Julieta y Jaime, que manda narices, estando en Murchas resulta que era amigo íntimo del padre de Agustín y al que solo lo conocía de vista, lo que es la vida, pero a ellos les tengo que agradecer mucho, ya que cada vez que nos juntábamos nos trasportábamos al pueblo, y eso era increíble. Pero ellos también se fueron más cerca de Granada por trabajo y me alegro un montón por ellos y agradecerle desde aquí todo lo que hicieron por mí y mi familia.

En Castellón has echado raíces ¿Os planteáis volver a Murchas toda la familia?.
Pues la verdad que sí he echado raíces, pero no muy profundas porque yo me siento andaluz, granaino, murchero y “aumao”. Y volver lo veo difícil ya que tanto yo como mi mujer tenemos nuestro trabajo aquí, y ahora con la peque es más difícil, y la verdad, también estamos bastante a gusto. Pero no descarto en un futuro cuando nos jubilemos sí que nos gustaría tener una casita en el pueblo para poder pasar más tiempo allí.

¿Qué te llevarías de Murchas a Castellón?
Todo, bueno algo dejaría, pero poco, en este caso no voy a decir mi familia ya que es una cosa obvia, pero mis amigos, eso sí que es verdad que si pudiera me los traía a todos. Eso lo echo de menos un montón, pero bueno de momento me conformo con ir de vacaciones y reunirlos a todos en el Garví, por supuesto, eso no puede faltar.

¿Qué es lo que más te gusta de Castellón?
Pues que es una ciudad muy tranquila, pequeña y muy cómoda para vivir, tiene de todo y todo muy cerca. Y la familia que me acogió aquí, la de mi mujer, que son maravillosos todos, desde mi suegra a mis cuñados y Lolin. Y la verdad es que a pesar de ser caracteres muy diferentes con respecto a mí, he hecho muy buenos amigos, pero sobre todo me quedo con la familia que hemos conseguido mi mujer, mi hija y yo.

¿Qué les cuentas sobre el Valle de Lecrín a tus conocidos de allí?
Muchas cosas, la calidad de vida que hay es lo principal, la gente tan increíble que somos allí y sobre todo el encanto que percibes una vez que estás allí. A veces me faltan hasta adjetivos para calificar lo bello que es el Valle de Lecrín. Lo tenemos todo, Sierra Nevada cerca, la playa al lado, la montaña…

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