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Hoy hace un año que se daba por controlado el incendio que mantuvo en jaque al Valle de Lecrín

Durante todo el operativo de extinción trabajaron más de 3.000 profesionales de distintos puntos de Andalucía, y más de 200 medios terrestres y aéreos

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Hoy 15 de septiembre, hace un año que daba por controlado el incendio devastador que se inició el 8 de septiembre en Los Guájares y que mantuvo en jaque al Valle de Lecrín durante más una semana.

Las altas temperaturas, las zonas escarpadas con poca accesibilidad junto a los vientos erráticos, que soplaron moviendo las llamas a su merced en numerosas ocasiones, fueron los factores claves que jugaron en contra de la extinción del incendio que arrasó más de 5.000 hectáreas. En su extinción, durante todo el operativo, trabajaron más de 3.000 profesionales de distintos puntos de Andalucía, y más de 200 medios terrestres y aéreos.

Según fuentes consultadas por El Comarcal de Lecrín, la sospecha de que el incendio hubiese podido ser provocado siempre estuvo encima de la mesa. Algo que se ha confirmado hace unas semanas cuando se hizo pública la detención, por parte de la Guardia Civil, del presunto responsable del incendio forestal. Se trata de un hombre de 62 años que había sido bombero forestal y que, en la fecha del suceso, en septiembre del pasado año, trabajaba en labores de prevención. “Oasis perdido” es el nombre de la operación que el Equipo de Policía Judicial Medioambiental del Seprona de la Guardia Civil de Granada abrió para investigar los hechos desde el comienzo, iniciando una labor que se ha extendido durante un año hasta conseguir identificar al presunto responsable del incendio.

Todo empezaba un jueves pasado el mediodía, concretamente a las 14.20 horas el Plan Infoca anunciaba que se había declarado un incendio en Guájar Alto. Rápidamente, la columna de humo que se creó fue visible desde la Costa, pero especialmente desde el Valle de Lecrín, desde donde se veía como el fuego podría saltar en cualquier momento a la comarca. Algo que desgracia sucedió pasadas unas horas. En su origen, dos bomberos forestales casi logran controlar el fuego en Guájar Alto, pero fue una aulaga la que consiguió propagar las llamas y que este llegara al Valle de Lecrín para después volver de nuevo a la Costa, esta vez por Vélez de Benaudalla.

A media tarde, el fuego alcanzaba los términos municipales de El Pinar y Albuñuelas, entrando oficialmente en el Valle de Lecrín. En ese momento en Albuñuelas se instaló un retén de bomberos para evitar que el fuego avanzase y pudiera llegar al pueblo. Tras una noche muy complicada por las rachas y los cambios en la dirección del viento, la preocupación se trasladó ese viernes a los términos municipales de El Pinar y Albuñuelas. Fue en el cerro Chinchirina donde los efectivos en tierra y los medios aéreos se tuvieron que emplear a fondo para que el incendio no fuera a más.

Sin duda uno de los peores momentos, se vivió la tarde noche del lunes 12 de septiembre cuando la línea de fuego llegó a estar encima de la localidad de Ízbor. Una auténtica línea de fuego se podía ver desde la autovía A-44 y que provocó que muchos de los vecinos de Ízbor y Acebuches dejaran sus viviendas horas antes de que se esa misma noche se decretara el nivel 1 de alerta y el confinamiento de los vecinos tanto de Ízbor como de Acebuches. Una noche en la que la lluvia ayudó a los efectivos en tierra y pudo despejar por fin el horizonte.

Tras seis días de duro trabajo, fue el consejero de Sostenibilidad, Medio Ambiente y Economía Azul, Ramón Fernández-Pacheco, quien anunciaba que el incendio quedaba estabilizado, confirmando también que el área afectada superaba las 5.000 hectáreas.

Dos días después, el jueves día 15, el Plan Infoca daba por controlado el incendio. Una semana que ha marcado un antes y un después para todos los habitantes del Valle de Lecrín.

 El incendio arrasó los tres montes públicos del municipio de El Pinar donde tal y como explica su alcalde, Paco Titos, “la regeneración del monte está siendo bastante positiva, el matorral ha sido lo primero que ha brotado, por otra parte, también están brotando poco a poco planteros de pinos pequeños. Por eso considero que aún no es tiempo de repoblar todo ya se está regenerando por su propio pie, más adelante quizá sí, pero ahora hay que dejar que la naturaleza sigua su curso, aunque nos haría falta que lloviese más”.

Hace un par de días el gobierno central, que ya había declarado como catastrófica la zona del incendio, anunció la apertura del plazo para la solicitud de ayudas por parte de los ayuntamientos afectados, en este sentido Titos asegura que el hecho de que sean al 50% hace inviable que se puedan acoger a ellas “desde el ayuntamiento no podemos afrontar económicamente nuestra parte de aportación, por lo consideramos  que estas ayudas son una especie de trampa porque somos administraciones pequeñas que no tenemos esa posibilidad”

Delia Molina

Me llamo Delia Molina y trabajo en el mundo de la comunicación desde hace 20 años. He sido locutora en Onda Cero Granada y responsable de los Gabinetes de Prensa de la Diputación de Granada y del Ayuntamiento de Pinos Puente. He colaborado con la Fundación Zayas, gestionando sus redes sociales y páginas web. Ahora me uno a esta nueva y apasionante aventura para continuar comunicando desde el Valle de Lecrín para el Valle de Lecrín. Como dijo Víctor Hugo: “El futuro tiene muchos nombres. Para los débiles es lo inalcanzable. Para los temerosos, lo desconocido. Para los valientes es la oportunidad.”

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