El Silo de Padul abre sus puertas todos los domingos como Centro de Interpretación Etnográfico

En su interior, el silo alberga una valiosa colección de aperos de labranza y herramientas tradicionales, en su mayoría donaciones de vecinos y vecinas que utilizaron estos elementos en su día a día

El emblemático Silo de Padul ha renacido como Centro de Interpretación Etnográfico, un espacio dedicado a conservar y poner en valor la memoria rural del municipio y del Valle de Lecrín. Tal y como ha informado el ayuntamiento de Padul, desde ahora, puede visitarse todos los domingos de 12:00 a 14:00 horas.

En su interior, el silo alberga una valiosa colección de aperos de labranza y herramientas tradicionales, en su mayoría donaciones de vecinos y vecinas que utilizaron estos elementos en su día a día. El recorrido incluye también la recreación de una cocina tradicional y un horno de pan, que permiten al visitante conocer cómo era la vida cotidiana antes de la mecanización agrícola.

 Además, desde la torre del silo se pueden disfrutar de impresionantes vistas panorámicas de 360 grados sobre Padul y el Valle de Lecrín, convirtiendo la visita en una experiencia cultural y paisajística única.

Construido en 1966, el silo fue durante décadas una pieza clave de la economía agrícola local, en un Padul eminentemente agrícola. Visible desde numerosos puntos del municipio, se convirtió en un referente del paisaje y de la vida campesina. En su época, los silos estatales desempeñaban un papel fundamental, garantizando el abastecimiento de alimento básico a la población. Este silo contaba con capacidad para almacenar hasta 2.300 toneladas de trigo, con un diseño que permitía la movilidad del grano entre celdas para optimizar su conservación.