La Dulce Teresa comparte su receta familiar de roscos de huevo para Semana Santa

Teresa Vallejo rescata una tradición de Padul heredada de “Mama Antonia” para endulzar estas fechas tan señaladas

Un año más, con la llegada de las fechas previas a la Semana Santa, Teresa Vallejo, conocida en redes sociales como La dulce Teresa, comparte con los lectores del Comarcal una de sus recetas más especiales: los tradicionales roscos de huevo.

Se trata de una elaboración profundamente arraigada en la tradición de Padul, que ha pasado de generación en generación dentro de su familia. “La receta de estos deliciosos roscos de huevo es una receta tradicional de Padul en Granada que me pasó mi cuñada Encarni, la cual heredó de su madre, una mujer muy querida en la familia, Mama Antonia”, explica Teresa.

Con ingredientes sencillos y un proceso artesanal, estos dulces representan el sabor más auténtico de la repostería casera de Semana Santa, una época en la que las cocinas vuelven a llenarse de aromas a anís, cítricos y aceite de oliva.

Receta: Roscos de huevo típicos de Semana Santa (Padul)

Ingredientes:
(Las cucharadas son soperas)
• 3 huevos
• 9 cucharadas de azúcar blanco
• 9 cucharadas de aceite de oliva
• 9 cucharadas de anís dulce o seco
• 4 y media cucharadas de leche
• 4 y media cucharadas de zumo de naranja
• 1 sobre de levadura (16 g, tipo Royal)
• Ralladura de un limón
• Ralladura de una naranja
• 750 g aproximadamente de harina de repostería (la que admita la masa)
• Azúcar para rebozar
• Abundante aceite para freír

Almíbar ligero:
• 300 g de azúcar
• 700 ml de agua
• Un chorrito de anís
• Piel de un limón

Elaboración:
1. Preparar el almíbar hirviendo todos sus ingredientes durante unos 5 minutos. Apartar y dejar templar.
2. En un bol grande, mezclar la ralladura de naranja y limón, los huevos, la leche, el aceite, el zumo de naranja, el anís, el azúcar y la levadura.
3. Añadir la harina poco a poco hasta obtener una masa pegajosa.
4. Con las manos untadas en aceite, formar bolitas, unir dos, aplastarlas ligeramente y hacer un agujero central para dar forma de rosco.
5. Freír en abundante aceite a fuego medio hasta que estén dorados por ambos lados.
6. Dejar enfriar sobre papel absorbente.
7. Pasar los roscos por el almíbar templado y rebozar en azúcar.

Consejos:
Estos roscos se conservan perfectamente durante una semana, mejorando incluso su sabor con el paso de los días. También pueden congelarse una vez fritos, al igual que el almíbar.

Para consumirlos más adelante, basta con descongelarlos a temperatura ambiente, calentar el almíbar, bañarlos y rebozarlos en azúcar nuevamente.