Los Hornazos del Valle de Lecrín, un sabor que une generaciones

Acompañados de uvas pasas, naranjas frescas del Valle, carne de membrillo, salchichón y chocolate, los hornazos se convierten en el centro de una merienda al aire libre

En el corazón del Valle de Lecrín, Granada, los hornazos son mucho más que un pan con un huevo cocido en su centro, son un símbolo de vida, comunidad y tradición que llena de sabor y alegría pueblos como Dúrcal, Nigüelas, Talará, Pinos del Valle, Albuñuelas y Restábal.

¿Qué son los hornazos? 

El hornazo es un pan redondo de aceite, crujiente por fuera y tierno por dentro, que abraza un huevo cocido en su centro, simbolizando la renovación y la vida, una delicia artesanal, elaborada con harina, aceite de oliva, agua, levadura y un toque de sal.

 Su preparación es un arte: se amasa con ingredientes sencillos, se coloca el huevo cocido en el centro y se hornea hasta alcanzar un dorado perfecto.

En Dúrcal, panaderías como la de San Blas mantiene viva esta receta tradicional, mientras que, en otros pueblos del Valle, como Nigüelas o Pinos del Valle, las familias aún preparan hornazos caseros con el mismo cariño de antaño.

El resultado es un bocado que combina texturas y sabores únicos, perfecto para compartir.

Semana Santa: Hornazos en Pascua 

Durante el Domingo de Resurrección y el Lunes de Pascua, los hornazos brillan en el Valle de Lecrín. En Dúrcal, Nigüelas, Talará, Padul,Pinos del Valle y Albuñuelas, las familias se reúnen en parajes como el río Dúrcal, Marchena, La Venta, la Razuela o los cortijos para disfrutar de esta tradición.  Acompañados de uvas pasas, naranjas frescas del Valle, carne de membrillo, salchichón y chocolate, los hornazos se convierten en el centro de una merienda al aire libre.

En Dúrcal se celebran el Domingo de Resurrección y el Lunes  de Pascua

Esta celebración, que antes se vivía en la barriada de Marchena ahora se extiende por el río, es un momento para compartir y celebrar la primavera, se celebra el Domingo de Resurrección y el lunes, aunque los más jóvenes comienzan la celebración el sábado.

En Dúrcal, una costumbre única es romper un huevo en la cabeza de alguien desprevenido, un gesto lleno de risas que desea salud, amor y prosperidad.

Esta celebración, que antes se vivía en la barriada de Marchena y ahora se extiende por el río, es un momento para compartir y celebrar la primavera.

Romería de San Marcos, 25 de abril 

El 25 de abril, Nigüelas, Dúrcal y Pinos del Valle celebran la Romería de San Marcos, una fiesta con raíces romanas y un encanto mediterráneo.

En el pasado, esta romería era una oportunidad para que los jóvenes se conocieran y formaran parejas, con columpios colgando de los olivos del Romeral de Nigüelas. Hoy, la fiesta es más lúdica: familias y amigos se reúnen en lugares como la Razuela o la Solana del río para compartir hornazos, salchichón, remojón y otras viandas.

 Es un día para disfrutar al aire libre, rodeados de álamos, frutales y bancales, mientras el Valle de Lecrín se llena de vida y color.

 La Merendica en Restábal, 28 de febrero

En Restábal y otros pueblos del Valle, alrededor del 28 de febrero se celebra el día  de la Merendica, que a veces coincide con el Día de Andalucía, es  el Jueves Lardero, dando inicio al Carnaval.

 Las familias llenan cestas de mimbre con hornazos, tortas, chocolate y gaseosas, y salen al campo para disfrutar de un día de convivencia. Esta tradición evoca recuerdos de infancia, anécdotas compartidas y la ilusión de reunirse en la naturaleza.

Es una fiesta que invita a desconectar y a mantener viva la esencia del Valle de Lecrín.

Una tradición que perdura 

Ya sea en la Pascua, en San Marcos o en la Merendica, los hornazos son mucho más que un alimento: son el hilo que conecta generaciones, paisajes y momentos de alegría.

 En el Valle de Lecrín, cada hornazo cuenta una historia, desde las tahonas de antaño en Dúrcal, como las de Virtudes o Pescado, hasta las meriendas junto al río rodeados de frutales.

Llenemos las cestas, busquemos un rincón en el campo y sigamos celebrando esta tradición que hace del Valle un lugar único.