Tras conseguir coronar todos los picos de más de 3000 metros de Sierra Nevada en 10h 58 minutos, Nico Molina viajó hasta a Bansko en Bulgaria para disputar la penúltima prueba puntuable de la copa del mundo de Skyrunning.
El corredor durqueño consiguió alzarse con la segunda posición en un trazado de 38 kilómetros con un nivel positivo de 3.300 metros que finalizó en 4:54. “Es la primera vez que corría una prueba que pasaba de tres horas y estoy muy contento por la forma en la que gestioné la carrera a nivel de hidratación y nutrición”, asegura.
En menos de dos semanas intentará proclamarse campeón del mundo en la última prueba que se celebrará en el País Vasco, donde llega con muy buenas sensaciones “espero poner el broche final a la temporada, creo que tengo opciones de ganar. Voy a intentar conseguir el mejor puesto posible”.

