La primera casa rural interactiva de España inspirada en Harry Potter triunfa en Béznar con reservas completas hasta noviembre
Lo que comenzó como un hobby y una pasión compartida por una familia se ha convertido en un exitoso alojamiento temático que transporta a sus visitantes al universo mágico de Hogwarts
La primera casa rural interactiva de España inspirada en el universo de Harry Potter ha encontrado su hogar en Béznar. Lo que nació como un proyecto personal, sin grandes expectativas comerciales, se ha convertido en un fenómeno turístico que ya tiene todas sus reservas completas hasta el próximo mes de noviembre.
Detrás de Griffinhouse están Irene y Pablo, pero sobre todo la pequeña Claudia. Irene, gran admiradora de Harry Potter, empezó a compartir ese entusiasmo con la hija de Pablo cuando la pequeña tenía apenas cuatro años.
«Empezó a ponerle las películas de Harry Potter y nos sorprendió muchísimo que una niña de cuatro años aguantara las dos horas de la primera película. A partir de ahí las dos estaban completamente entusiasmadas», recuerda Pablo.
Aquella afición fue creciendo hasta el punto de transformar una parte de la vivienda familiar, en Huétor Vega, en un rincón dedicado al universo creado por J. K. Rowling. Sin embargo, pronto se quedaron sin espacio.
«Llegó un momento en que ya no cabían más cosas. Entonces decidimos comprar una casa en Béznar, reformarla y decorarla. Era un proyecto pensado para nosotros», explica.
La vivienda fue tomando forma y, al verla terminada, familiares, amigos y vecinos comenzaron a pedirles ir a visitarla e incluso pasar allí una noche. Fue entonces cuando surgió la idea de ofrecerla como alojamiento turístico.
«Lo planteamos como alquiler vacacional sin ninguna aspiración. Si se alquilaba, bien; y si no, seguía siendo nuestra casa. No teníamos nada que perder», señala Pablo.
El resultado es Griffinhouse, la primera casa rural interactiva de España dedicada al universo de Harry Potter. El alojamiento, con capacidad para cinco personas, ofrece una experiencia completamente inmersiva gracias a una cuidada ambientación, efectos especiales que se activan con varitas mágicas, sonidos encantados y espacios que recrean algunos de los escenarios más emblemáticos de la saga.
El éxito ha superado todas las expectativas. «De un hobby ha nacido un negocio sin aspiraciones. La verdad es que está todo completo y tenemos reservas hasta noviembre», afirma Pablo.
Para hacer realidad este proyecto también ha sido fundamental el apoyo de los vecinos de Béznar. Especialmente el de Carmen, quien colaboró de forma completamente altruista desde el primer momento. «Desde el primer día se volcó con nosotros, invitándonos prácticamente comer a diario. Además, sus nietas nos ayudaron a pintar y en todo lo que hacía falta. Ha sido una ayuda muy grande», agradecen los propietarios.
Hoy, Griffinhouse no solo se ha convertido en un referente para los seguidores de Harry Potter, sino también en un ejemplo de cómo una pasión compartida puede transformarse en un atractivo turístico capaz de atraer visitantes de toda España.



