El Ayuntamiento de Padul entrega sus restos a las familias de las dos primeras víctimas de la represión franquista identificadas en su cementerio municipal

Los restos de Felipe Fernández Fajardo y Francisco Rodríguez López fueron entregados a sus familias el pasado 12 de octubre en un acto solemne en el Centro Cultural Federico García Lorca, en el que la alcaldesa, Celia Villena, reivindicó la memoria, la verdad, la justicia y la reparación

Padul celebró el pasado 12 de octubre una ceremonia de homenaje y entrega de los restos identificados de Felipe Fernández Fajardo y Francisco Rodríguez López, las dos primeras víctimas de la represión franquista localizadas e identificadas en el Cementerio Municipal de Padul. El acto, celebrado en el Centro Cultural Federico García Lorca, reunió a sus familiares, representantes institucionales, miembros de la Universidad de Granada y vecinos que quisieron acompañar a las familias en un momento marcado por la emoción y la recuperación de la memoria histórica.

La identificación de ambos hombres fue posible gracias a los análisis genéticos realizados por el Laboratorio de Genética de la Universidad de Granada, que comparó las muestras de ADN obtenidas de los restos exhumados por el equipo Universidad y Memoria con las aportadas por sus descendientes. Los resultados positivos permitieron poner nombre a dos de las personas asesinadas durante la represión posterior al golpe de Estado de 1936, cuyos restos permanecieron ocultos durante décadas en una fosa del cementerio paduleño.

Durante la ceremonia, la alcaldesa de Padul, Celia Villena, trasladó a las familias el cariño, el respeto y el apoyo de todo el municipio. Villena destacó que el acto no suponía únicamente la identificación y entrega de unos restos humanos, sino también la recuperación de la dignidad y la memoria de dos personas a las que se intentó borrar de la historia. Asimismo, reconoció los largos años de espera y sufrimiento de sus familiares y expresó su deseo de que la restitución de sus restos les aportara paz y la certeza de que sus seres queridos no habían sido olvidados.

La regidora también subrayó la responsabilidad de las instituciones públicas en la recuperación de la memoria democrática y agradeció el trabajo del equipo Universidad y Memoria de la Universidad de Granada, así como la labor de los profesionales de la investigación histórica, la arqueología, la antropología forense y la genética. De manera especial, reconoció la perseverancia de las familias que nunca dejaron de buscar a sus seres queridos y reclamar su identificación.

Felipe Fernández Fajardo era vecino de Dúrcal, padre de familia y albañil. Tras el golpe de Estado de 1936, fue detenido y trasladado a Padul, donde fue fusilado junto a las tapias del cementerio. Durante décadas, su familia conservó su recuerdo y mantuvo viva la reivindicación de recuperar sus restos.

Francisco Rodríguez López, natural de Ízbor y residente en Pinos del Valle, trabajaba en el campo y en la elaboración de carbón vegetal para sacar adelante a su familia. Fue asesinado junto a su esposa, Enriqueta Guerrero Martín, durante la represión desencadenada en el verano de 1936. Aunque la identificación de Francisco permitió avanzar en la recuperación de su memoria, la historia de su familia continuó ligada a la búsqueda de verdad y reparación.

Desde el inicio de las actuaciones del equipo Universidad y Memoria en el Cementerio Municipal de Padul, se habían recuperado los restos de 35 personas de las aproximadamente 70 que los estudios históricos vinculaban a este espacio. La localización de las víctimas restantes quedó pendiente de las autorizaciones necesarias para intervenir temporalmente en una zona donde existían nichos construidos sobre el área que podía albergar otros enterramientos.

Celia Villena insistió en que la entrega de los restos no debía entenderse como un punto final, sino como un compromiso para continuar las investigaciones y localizar a las víctimas que todavía permanecían desaparecidas. En este sentido, defendió que recordar no significaba reabrir heridas, sino contribuir a sanarlas mediante la verdad, la justicia y la reparación.

La alcaldesa concluyó su intervención con un mensaje dirigido a las familias y al conjunto de la ciudadanía, en el que expresó su deseo de que Felipe y Francisco no volvieran a caer en el olvido y de que su memoria contribuyera a construir una sociedad más justa, humana y libre. Con este homenaje, Padul reconoció a ambas víctimas como parte de su historia y reafirmó su compromiso con la recuperación de la memoria democrática.