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“Cada día me gusta más la cultura, la gente y la naturaleza que tenemos aquí”

Napo Bustillo vive desde hace meses en un lugar idílico, entre Saleres y Albuñuelas. La Esperanza es el hotel de lujo donde este asturiano ha encontrado su hogar y donde recibe huéspedes de todo el mundo, los que se quedan atrapados por la embriagadora naturaleza que rodea a la finca. Exfutbolista, Napo ha vivido en otras partes del mundo, pero ahora mismo su casa está en El Valle, lugar que se ha quedado con un trocito de su corazón

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¿Cómo llegaste al Valle de Lecrín?

La verdad es que cuando llegué aquí no tenía ni idea de dónde venía porque me dijeron Granada y personalmente no conocía el Valle de Lecrín, una gran sorpresa y la verdad que cuando vi La Esperanza me enamoré rápidamente.

¿Habías escuchado alguna vez hablar de esta zona?

No, la verdad es que nunca había oído hablar del Valle de Lecrín y en lo personal me ha sorprendido. Es un lugar fantástico que necesita un poco más de explotación pero es cierto que también hay una paz que en pocos lugares del mundo puedo encontrar.

Has llegado a un lugar privilegiado ¿Cómo es La Esperanza? 

Sí, la verdad es que es un lugar privilegiado no te voy a engañar. Es un sitio que veo como mi casa, porque sí es cierto que he estado haciendo todo desde cero, he estado trabajando  desde el primer día hasta hoy y me siento un privilegiado. Mirando con perspectiva piensas que ha habido mucho que hacer pero siempre con una dinámica de trabajo muy sana, muy buena, muy limpia y sobre todo porque te hace crecer, te hace avanzar y crear tu sueño. Creo que La Esperanza está hecha en partes de un pequeño sueño y si podemos dejar este lugar tan agradable como lo estamos dejando creo que es increíble. 

¿Qué echas de menos de Asturias que no encuentres en el Valle de Lecrín? 

Sin duda lo que más echo de menos de Asturias es mi familia, ver a mis padres y a mis hermanas o comer la comida de mi mamá (risas). Pero sobre todo aquí lo que más echo de menos es el barrio de donde soy. También extraño lo que es el agua, y no tengo problema con el clima que me gusta aunque sea muy seco, pero lo cierto es que llueve muy poco y necesitamos un poco más de agua. 

¿Qué crees que necesita esta comarca para ser una zona más próspera?

Gente, juventud y sobre todo facilitar las cosas aquí. Sobre todo para negocios prósperos que den vida al Valle de Lecrín. 

¿Qué le cuentas a tus amigos y a tu familia del Valle de Lecrín?

La verdad es que siempre les digo a todos lo mismo, que este es un lugar que no conocen pero que tienen que venir porque es muy natural, ya que la finca de La Esperanza es increíble. También es cierto que es una zona muy limpia, hay aire muy puro. Además, poder ver las estrellas por la noche y levantarme con el sol, personalmente es algo que me enamora y es lo que más le ‘vendo’ a mis amigos y familiares. 

¿Te ves echando raíces aquí?

En principio no, no te voy a mentir. Pero es verdad que cada día me gusta más la cultura, la gente y la naturaleza que tenemos aquí. 

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