Nigüelas celebra a partir de mañana su Función 2026
Las fiestas patronales en honor a la Virgen de las Angustias celebrarán sus jornadas centrales del 17 al 21 de septiembre. Marina Picazo Gutiérrez, recién nombrada Hija Predilecta de Nigüelas, será la pregonera de una edición que volverá a reunir las dos procesiones de la Patrona, las carocas, las carreras de cintas, las cucañas y uno de los ritos festivos más singulares del municipio: el Entierro de la Zorra.
Nigüelas se dispone a vivir una de las citas más esperadas de su calendario. Septiembre vuelve a traer La Función, nombre con el que generaciones de nigüeleños han conocido las fiestas mayores de la localidad en honor a la Virgen de las Angustias, unos días en los que la celebración religiosa convive con la música, el encuentro entre vecinos, las diversiones populares y un conjunto de costumbres que forman parte de la memoria colectiva del pueblo.
El programa municipal de este año se extiende del 11 al 21 de septiembre, aunque conviene diferenciar dos etapas. Los primeros días corresponden a la Semana Cultural, integrada por el Ayuntamiento dentro de la programación general, mientras que La Función propiamente dicha comenzará el jueves 17 de septiembre y alcanzará sus momentos principales durante el fin de semana y el lunes 21.
La edición de 2026 tendrá además un significado especial por la elección de la violinista y docente Marina Picazo Gutiérrez como pregonera, precisamente en el mismo año en que el Ayuntamiento ha reconocido oficialmente su trayectoria y su estrecha vinculación con Nigüelas.
Marina Picazo, una pregonera profundamente vinculada a Nigüelas
El pregón tendrá lugar el viernes 18 de septiembre, a las 22.30 horas, en la Plaza de la Iglesia. Marina Picazo llegará a este acto pocos días después de que el Pleno extraordinario celebrado el 10 de septiembre aprobara su nombramiento como Hija Predilecta de Nigüelas.
Su relación con el pueblo atraviesa buena parte de su trayectoria personal y profesional. Hija de Eusebio Picazo Robles, natural de Nigüelas, e Isabel Gutiérrez Robles, también de familia nigüeleña, conserva entre sus primeros recuerdos los viajes que realizaba con su familia desde Vila-seca, en Tarragona, para regresar cada verano al pueblo. Tras el retorno definitivo a Nigüelas, la Banda Municipal de Música fue uno de los espacios que acogió y estimuló la vocación musical tanto de Marina como de su hermano, el violista Carlos Picazo Gutiérrez.
Marina comenzó a tocar el violín con siete años y obtuvo posteriormente el Grado Superior de Violín en Granada. Completó su formación con estudios de Violín y Música de Cámara en la University of Limerick, en Irlanda, y desarrolló paralelamente una amplia preparación en el ámbito educativo, hasta alcanzar el doctorado por la Universidad de Cádiz con la calificación de sobresaliente cum laude.
Su vida profesional une tres campos que ella misma considera inseparables: la música, la educación y la gestión cultural. Desde 1997 forma parte de Concerto Málaga y ha desarrollado una extensa actividad internacional junto a esta formación. Uno de los episodios de mayor simbolismo para Nigüelas se produjo cuando un disco de Concerto Málaga, posteriormente nominado a los Latin Grammy, fue grabado íntegramente en la localidad, llevando así el nombre del municipio hasta uno de los grandes escaparates de la música internacional.
A ello se añade su participación en Fundación Hispania Música y en proyectos culturales estrechamente ligados a Nigüelas, entre ellos el Festival FIAPMSE, que en 2026 ha celebrado su XXII edición, y el Ciclo de Conciertos del Valle de Lecrín.
El reconocimiento municipal ha alcanzado también este año a otras personas vinculadas a esa intensa actividad cultural: Carlos Picazo Gutiérrez ha sido nombrado Hijo Predilecto, mientras que José Manuel Gil de Gálvez, Alejandro Manzano Prieto, Juan Pablo Gamarro Martínez y Jimena Gil Picazo han recibido la distinción de Hijos e Hija Adoptivos de Nigüelas.
Del repique de campanas a las carocas y la cabalgata
La Función comenzará el jueves 17 con actividades dirigidas a los más jóvenes y con música. A las 18.00 horas se celebrarán en el CEIP El Zahor unas olimpiadas por equipos para escolares de primero, segundo y tercero de Primaria, mientras que a las 22.00 horas la carpa de fiestas de la Plaza de la Iglesia acogerá la noche de rock.
El viernes 18 marcará ya la entrada en los grandes días festivos. A mediodía sonará el tradicional repique de campanas, se inaugurará la exposición de carocas y se realizará la recogida de las Tortas de la Virgen.
Las carocas continúan siendo uno de esos pequeños elementos que proporcionan personalidad propia a La Función. El concurso de 2026 mantiene la tradición de condensar en una quintilla de cinco versos comentarios ingeniosos sobre acontecimientos, personajes o situaciones de actualidad. Los trabajos deberán entregarse antes de las 14.00 horas del jueves 17, firmados y sobre cartulina, con premios de 85, 70 y 55 euros para las tres mejores composiciones.
Por la tarde, a las 18.00 horas, saldrá la gran cabalgata de fiestas, acompañada por diferentes agrupaciones musicales y de animación. Después llegará una de las noches centrales: pregón de Marina Picazo a las 22.30 horas, coronación de misses, los actos relacionados con los nombramientos honoríficos, fuegos artificiales y una madrugada de actuaciones musicales con Essentia y la Orquesta Époka.
La Virgen de las Angustias, centro de La Función
Por encima de las actividades lúdicas, el núcleo histórico y emocional de estas fiestas continúa siendo la devoción a la Virgen de las Angustias.
El sábado 19 comenzará con la Diana Floreada de la Banda de Música San Juan Bautista Nigüelas-Lecrín. A las 11.30 horas se rezará el Santo Rosario y a mediodía tendrá lugar la Eucaristía solemne en honor a la Patrona. Tras el concierto de la Banda de Música y diferentes propuestas festivas, la Virgen saldrá en procesión a las 20.00 horas para recorrer la parte baja del pueblo. A las 22.00 horas se celebrará además una ofrenda musical con coros y danzas de Frigiliana.
El domingo 20 volverán a repetirse la Diana Floreada, el Rosario y la Eucaristía solemne. Tras la música y las tradicionales cucañas de la tarde, llegará a las 20.00 horas la segunda salida procesional de la Virgen de las Angustias, esta vez por la parte alta de Nigüelas.
Esta doble procesión no es un elemento reciente. Manuel Martín García, en su obra Nigüelas, Atalaya de la Alegría, dejó recogida la memoria de una Función de otros tiempos, aunque sin fijar en esas páginas una fecha concreta para muchas de las costumbres que describe. En aquel Nigüelas existían igualmente dos jornadas procesionales: una recorría el barrio de los llamados “Poyobaeros” y otra el de los “Lambreros”.
El autor describe la procesión como el momento culminante y el alma de La Función. Habla del repique de campanas, la música, el olor del incienso y los nardos, los vestidos preparados especialmente para esos días y una Virgen que lucía sus mejores galas. La entrada de la imagen en la iglesia, acompañada por la Banda de Música y el pueblo, cerraba uno de los instantes de mayor emoción colectiva.
Hay otros detalles de aquel relato que siguen resultando extraordinariamente familiares. Martín García recuerda que durante las tardes se celebraban cucañas y carreras de cintas en bicicleta y que la Banda de Música ocupaba un lugar esencial en la fiesta. Buena parte de aquella estructura festiva, transformada naturalmente por el paso del tiempo, continúa reconocible en el programa de 2026: las cucañas regresarán el domingo y el sábado habrá carreras de cintas tanto en bicicleta como en moto.
Una fiesta nacida también del calendario agrícola
La Función posee además un fuerte trasfondo ligado a la antigua sociedad agrícola de Nigüelas. Manuel Martín García explica que septiembre llegaba cuando buena parte de las cosechas ya habían sido recogidas, con excepción de algunos productos más tardíos. Era un periodo de transición entre los rigores del verano y la llegada del invierno y, por tanto, un momento propicio para el descanso y la convivencia.
En ese contexto sitúa el autor la gran celebración en honor a la Virgen de las Angustias. Aunque San Juan Bautista es el patrón oficial de Nigüelas, la devoción hacia la Virgen adquirió una enorme relevancia popular hasta convertir La Función en la gran cita festiva anual.
La fiesta era también el momento en que regresaban familiares que vivían fuera, se estrenaba ropa dentro de las posibilidades de cada casa y las familias se reunían alrededor de comidas especiales. Religiosidad, cosecha, música y vida comunitaria terminaban así mezclándose en una misma celebración.
Las imágenes audiovisuales conservadas de décadas posteriores permiten comprobar esa continuidad. Entre ellas se encuentra una grabación recuperada de antiguas cintas VHS correspondiente a las Fiestas de Nigüelas de 1989, testimonio de un patrimonio festivo que ha ido cambiando en sus formas sin perder algunos de sus rasgos fundamentales.
El Entierro de la Zorra, el desenlace más singular
La Función todavía reserva para el lunes 21 uno de sus elementos más característicos: el tradicional Entierro de la Zorra.
La jornada comenzará por la mañana con una actividad popular de pintura artística, mientras que por la tarde se celebrará el tradicional partido de fútbol de Veteranos contra Promesas y un espectáculo de teatro familiar.
Pero será a las 20.30 horas cuando comience la Vigilia General de La Función 2026 y salga desde la Plaza de la Iglesia la Ilustre, Venerable, Insigne, Colegial y Magistral Cofradía del Entierro de la Zorra. A las 22.00 horas tendrá lugar el Baile de la Zorra, acompañado por la Banda de Música San Juan Bautista Nigüelas-Lecrín. Después actuará Dúo Essentia y, a medianoche, una traca anunciará el final de las fiestas.
El origen de esta costumbre se pierde en el tiempo. El propio Manuel Martín García reconocía que su historia se desdibujaba incluso en la memoria de los vecinos más ancianos y recogió dos versiones de la tradición, sin presentarlas como una explicación histórica definitiva.
Una de ellas hablaba de un pregón en el que la zorra era condenada a muerte y de una representación en la que recorría las calles en una comitiva de apariencia fúnebre, acompañada por la Banda de Música. Posteriormente se preparaba una figura cargada de cohetes y bengalas que terminaba desapareciendo entre el fuego y los estruendos.
La segunda interpretación otorgaba a la zorra un sentido simbólico. Representaría los males, desgracias y supersticiones acumulados durante el año. Su entierro y destrucción supondrían, de este modo, una forma ritual de desprenderse de todo lo negativo antes de dar paso a la diversión, los disfraces, las parodias y una jornada de carácter mucho más profano.
Precisamente esa mezcla entre solemnidad y sátira, devoción y diversión, explica buena parte de la singularidad de La Función. El Entierro de la Zorra no aparece como una celebración aislada, sino como el último capítulo de varios días en los que el pueblo ha acompañado a su Patrona y ha renovado una forma propia de entender la fiesta.
La Función de 2026 volverá así a tender un puente entre distintas generaciones de Nigüelas. Cambian los grupos musicales, aparecen nuevas actividades y cada año incorpora sus propios protagonistas, pero permanecen el repique de las campanas, la Banda de Música, las carocas, las carreras de cintas, las cucañas, las dos salidas de la Virgen y aquella peculiar zorra que, al finalizar las fiestas, recuerda que algunas tradiciones sobreviven precisamente porque cada generación vuelve a hacerlas suyas.
Del jueves 17 al lunes 21, Nigüelas volverá a reunirse alrededor de una celebración que es religiosa y popular, solemne y festiva, antigua y contemporánea. La Función continúa siendo, por encima de todo, una expresión de comunidad y una de las señas de identidad más reconocibles de Nigüelas.


