El bordado tradicional del Valle de Lecrín se convierte en arte y memoria

La exposición, fruto de un proyecto de investigación artística y participación ciudadana desarrollado en torno a los textiles, bordados y ajuares de Lecrín, se inaugura el 19 de septiembre, a las 20:00 horas, en la Sala de Exposiciones de El Molino de Mondújar

Tradición, arte y territorio se dan la mano en «Ajuar. El arte del bordado en El Valle de Lecrín», una propuesta dirigida por Raúl Molino Gutiérrez y Pilar Manuela Soto Solier, que busca recuperar, documentar y poner en valor una parte del patrimonio artesanal y de la memoria cultural de la comarca: las técnicas de bordado que durante generaciones desarrollaron las mujeres de Chite y de los distintos pueblos del Valle de Lecrín.

La exposición podrá visitarse en la Sala de Exposiciones de El Molino de Mondújar y tendrá su inauguración el próximo 19 de septiembre, a las 20:00 horas, en un proyecto que reivindica el valor de la artesanía y de los conocimientos transmitidos de generación en generación.

La iniciativa se enmarca en el Laboratorio de participación ciudadana en torno a los textiles, bordados y ajuares del Municipio de Lecrín, desarrollado durante los días 23 y 24 de julio. Las jornadas tuvieron como eje un proceso de investigación artística centrado en los bordados tradicionales elaborados por las mujeres de Chite y de la comarca.

Un patrimonio transmitido entre generaciones

Durante décadas, las mujeres del Valle de Lecrín emplearon diferentes técnicas de bordado para embellecer sus prendas de vestir y, especialmente, los textiles destinados al hogar. Muchas de estas piezas formaban parte del denominado ajuar doméstico, una tradición estrechamente vinculada a la vida rural y campesina que permaneció vigente durante generaciones.

El bordado no era únicamente una labor artesanal. Formaba parte de la vida cotidiana y constituía también una importante vía de transmisión de conocimientos entre mujeres, que compartían técnicas, materiales y formas de trabajar los tejidos.

La memoria de esta práctica permanece ligada a los espacios cotidianos de los pueblos. Durante buena parte del siglo XX era habitual encontrar a mujeres hilando y bordando en las entradas y patios de sus viviendas, especialmente durante las horas de fresco. Una imagen que también forma parte de la memoria de la época en la que el artista José Guerrero visitaba Chite.

Con las transformaciones sociales y económicas experimentadas en el medio rural durante la segunda mitad del siglo XX, estas prácticas fueron perdiendo presencia hasta iniciar un progresivo proceso de desaparición.

Recuperar las técnicas y la memoria

«Ajuar» nace precisamente con la voluntad de recuperar y documentar esas técnicas artesanales tradicionales, acercándose a las mujeres que todavía conservan los conocimientos y la memoria de esta tradición textil.

El proyecto contempla encuentros con bordadoras de la comarca para conocer de primera mano los procedimientos utilizados, los materiales, tejidos y herramientas empleados en sus trabajos, además de recuperar y mostrar algunas de las técnicas más representativas del bordado tradicional.

El resultado de este proceso se traslada ahora al espacio expositivo. La muestra reunirá imágenes documentales de las actividades desarrolladas durante los encuentros, junto a una selección de obras realizadas por mujeres del Valle de Lecrín, permitiendo al público acercarse tanto al resultado material de estas labores como a las historias y conocimientos que existen detrás de cada pieza.

Artesanía, identidad y territorio

Más allá de la recuperación de una técnica artesanal, el proyecto plantea una reflexión sobre la relación entre memoria, identidad, territorio y creación artística.

El objetivo principal es contribuir a la conservación, difusión y puesta en valor de un patrimonio cultural que forma parte de la identidad del Valle de Lecrín, utilizando para ello procesos de investigación, participación comunitaria y creación artística.

La propuesta establece además un vínculo con la memoria histórica y artística relacionada con José Guerrero, conectando la recuperación de estas prácticas textiles con el contexto cultural y social de Chite y del territorio que formó parte de la infancia y las experiencias del artista.

Con «Ajuar», las puntadas, los tejidos y las técnicas de las antiguas bordadoras vuelven así a ocupar un espacio público, no solo como testimonio de una forma de vida que desaparece progresivamente, sino también como patrimonio vivo, fuente de conocimiento y expresión artística del Valle de Lecrín.

La inauguración de la exposición tendrá lugar el 19 de septiembre a las 20:00 horas en El Molino de Mondújar, donde tradición, arte y territorio se encontrarán a través de la memoria de sus bordadoras.